El Comercio

El ave presentaba una herida en un ala por la que ya fue tratada.
El ave presentaba una herida en un ala por la que ya fue tratada. / E. C.

Aparece una arcea herida en Begoña

  • Fauna Urbana se hizo cargo del animal, que tiene un ala fracturada por un disparo y ya se recupera en el Parque de la Vida de Valdés

La aparición ayer por la mañana en el céntrico paseo de Begoña de una pequeña ave con un impresionante plumaje en tonos marrones y un largo pico que, visiblemente aterrada y herida, trataba de encontrar un lugar donde guarecerse, llamó la atención de una joven pareja que decidió no mirar hacia otro lado y se hizo cargo del animal.

Tras recogerlo cuidadosamente, se dirigieron al local del colectivo Fauna Urbana, donde Carlos Solares comprobó que el ave, una chocha perdiz, más conocida en Asturias como arcea, tenía un ala fracturada por un disparo. «La veda de caza se abrió el pasado domingo, coincidiendo con la llegada de numerosos ejemplares de este animal, procedentes del centro y el norte de Europa», explicó Solares a EL COMERCIO. En la región existe una pequeña población permanente que se multiplica con los que vienen en esta época de tierras más frías para quedarse hasta marzo. «Es muy difícil ver una arcea, pues viven en bosques frondosos y tienen costumbres nocturnas. Durante el día, se limitan a esconderse entre la hojarasca y rehusan volar. Casi tienes que estar a punto de pisar una para que alce el vuelo y te des cuenta de que estaba ahí», indicó Solares.

El pequeño animal, que se recupera de sus heridas en el Parque de la Vida de Valdés, es el segundo que recogen en Fauna Urbana, después de que en marzo de 2015 apareciese otro ejemplar herido en Marqués de San Esteban.