El Comercio

El ayuntamiento asume el gasto de cerrar el acceso a Feve en Tremañes

  • Tras el silencio de Adif a su reclamación y a las quejas vecinales, ha sacado a concurso la obra, por la que pagará 10.439 euros

Los vecinos fueron los primeros en dar la voz de alarma. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) eliminó en agosto parte del muro vegetal que, hasta ese momento, separaba uno de los laterales del parque de la Solidaridad, en el barrio de Tremañes, de las vías del tren de Feve . Advertían los vecinos que el área, una zona verde, utilizado por muchos niños para jugar, se convertía sin ese muro en una zona peligrosa. El acceso a la vía por la que pasan los trenes de Feve es, desde ese momento, directo.

Una queja que provocó la reacción casi inmediata del Consistorio. Tras tener conocimiento de la situación, a través de la asociación vecinal San Juan Bautista de la parroquia afectada, el Ayuntamiento de Gijón se puso en contacto de forma telefónica con Adif, responsable de la estructura ferroviaria que discurre junto al parque, para mostrar su apoyo a los vecinos y tratar de buscar una solución cuanto antes.

La Concejalía de Mantenimiento y Obras de Infraestructuras esperó inútilmente una respuesta al escrito que envió a la Gerencia de Mantenimiento de Infraestructuras y a la Dirección de Patrimonio y Urbanismo de la Delegación Territorial Noroeste de la empresa ferroviaria. Tanto que, mientras aguardaba, el grupo municipal de Xixón Sí Puede urgió su reparación. Planteó, directamente, que el presupuesto salga de las arcas municipales.

En un mes

Y eso hará el Consistorio. El servicio de Parques y Jardines ha diseñado una obra que ya se ha sacado a concurso a través de un contrato menor. Bajo la denominación 'Cierre de zona verde entre la calle Solidaridad y el Camino de la Iglesia', los redactores de este proyecto pretenden intervenir en la zona verde aledaña con la línea de Feve junto al apeadero de Tremañes.

Para ello, consignan 10.439 euros (IVA incluido) para colocar un cierre «con postes de rollizo de madera tanalizada de doce centímetros de diámetro», que serán fijados al terreno con «dados de hormigón, separados por tres metros». De 1,5 metros de altura, los postes sujetarán malla ovejera, que impedirá el paso a las vías voluntario o accidental.

La empresa elegida tendrá un mes de plazo para concluir los trabajos que tienen como objetivo evitar accidentes, ya que, desde la eliminación del cierre vegetal por parte de Feve, no hay ninguna separación física entre las vías y la zona de juegos infantiles, así como con el parque de la parroquia.