El Comercio

El Grupo cierra la fusión con el Centro al retirar el recurso ante el Supremo

García Rúa y Ángel Cuesta. Firmaron el 30 de julio de 2007 el acuerdo de fusión de las sociedades que representaban.
García Rúa y Ángel Cuesta. Firmaron el 30 de julio de 2007 el acuerdo de fusión de las sociedades que representaban.
  • El equipo de Antonio Corripio pone fin al largo proceso judicial tras varias resoluciones contrarias a las iniciativas de la anterior directiva

La Junta Directiva del Real Grupo de Cultura Covadonga anunció ayer la retirada del recurso de casación que había presentado ante el Tribunal Supremo la directiva anterior contra la sentencia de la Audiencia Provincial que validó el acuerdo de absorción del Centro Asturiano de La Habana de Gijón y anuló las cláusulas suspensivas del mismo incluidas en el acta notarial que firmaron Enrique Tamargo y Marco Antonio Tuñón.

«De esta manera -señala la nota de prensa grupista-, se da luz verde para que de forma definitiva se haga efectiva jurídica y administrativamente la unión entre ambas entidades, poniendo fin a una conflictividad excesiva e innecesaria como han venido a refrendar las decisiones judiciales recaídas hasta el momento».

El mismo documento destaca también que «esta decisión de la Junta Directiva se encuentra alineada y respaldada por los informes jurídicos emitidos por los abogados a solicitud del club y sigue el mandato de la asamblea generall que aprobó la fusión en el año 2006».

Poco después de ser elegido presidente del Grupo Covadonga, el pasado mes de marzo, Antonio Corripio ya sugirió que se produciría la decisión ahora anunciada, con un argumento económico «necesitamos el dinero para otras cosas», en referencia al gasto judicial ya soportado, que se unía al reconocimiento de la fusión que se incluía en su programa electoral.

Todavía el pasado mes, EL COMERCIO publicó que la Fiscalía del Tribunal Supremo había informado desfavorablemente el recurso presentado por el Grupo, circunstancia que, aunque no hacía imposible su admisión a trámite, complicaba mucho su aceptación final.

Asimismo, otra sentencia, en este caso de Gijón, anuló la asamblea de socios del Grupo que aprobó en su día dar marcha atrás al anterior acuerdo de fusión, por entender que la directiva grupista que organizó esa asamblea no proporcionó información correcta con vistas a tomar la decisión que proponía.

Ninguna decisión judicial conocida desde la toma de posesión de Antonio Corripio sembró la mínima duda sobre el carácter definitivo de la fusión de las dos entidades y, de hecho, el nuevo presidente recibió de manos notariales las llaves de las instalaciones del antiguo Centro Asturiano de La Habana cuya reapertura ya se ha producido con gestión grupista.

En ese contexto, la Plataforma de Damnificados por el Grupo, formada por antiguos socios del Centro Asturiano, reclamó hace pocas semanas la iniciativa que ahora se ha producido.

En todo caso, la decisión de retirar el recurso de casación supone que corresponde al Grupo y no a los tribunales la finalización de un largo conflicto en el que han estado involucrados tres presidentes grupistas: Ángel Cuesta, Enrique Tamargo y Antonio Corripio, y dos del extinto Centro Asturiano: Juan José García Rúa y Marco Antonio Tuñón.

El acuerdo de fusión fue firmado por Ángel Cuesta y García Rúa en julio de 2007. Pero ese no era el comienzo del proceso, ya que previamente los mismos protagonistas habían negociado las condiciones y las asambleas de cada una de las dos entidades habían ratificado el preacuerdo alcanzado.

La firma en 2007 no fue efectiva de forma inmediata a la espera de la resolución de unos recursos que fueron sistemáticamente rechazados por cuantos tribunales pasaron y que quedaron en nada. Pero cuando eso ocurrió ya había trascendido la oposición de Tamargo al acuerdo suscrito por su predecesor y se iniciaba un nuevo conflicto judicial que duró prácticamente todo el mandato de Enrique Tamargo y Marco Antonio Tuñón y que no concluyó hasta que el equipo de Antonio Corripio decidió escribir el punto y final.