El Comercio

Los vecinos de Roces, hartos del «pillaje» en el punto limpio

Furgonetas con chatarra, en las inmediaciones del punto limpio.
Furgonetas con chatarra, en las inmediaciones del punto limpio. / E. C.
  • Se quejan de que desde hace tres años vendedores de chatarra entran sin impedimento y desguazan en el exterior los electrodomésticos

Los vecinos de Roces que tienen sus viviendas más próximas al punto limpio del barrio están hartos de los actos de «pillaje» que se cometen allí de forma cotidiana desde hace tres años. Vendedores de chatarra tienen establecido su centro de operaciones. Los que más tiempo llevan dedicándose a esta actividad son ciudadanos de etnia gitana a los que en los últimos tiempo se han sumado individuos de origen rumano y magrebí con los que en algún ocasión han llegado a producirse tensiones.

El procedimiento habitual, explican estos residentes, es que se reúnan en las inmediaciones del punto limpio varias furgonetas para hacer acopio de material. Aseguran que las incursiones en el punto limpio se hacen sin ningún tipo de impedimento, ya que los vigilantes de la instalación para el depósito de enseres domésticos «están amenazados» y desde el Ayuntamiento, aunque son conocedores de la situación, se «hace en cierto modo la vista gorda». El amedrentamiento también los sufren las personas que van allí a desprenderse de sus viejos electrodomésticos, ya que estas personas «llegan a parar» los vehículos que se disponen a entrar para comprobar qué tipo de mercancía llevan.

El problema de la actividad que se genera en torno al punto limpio es la suciedad que se amontona en el exterior por el desguace in situ de todos los electrodomésticos. A esto se añade la sensación de inseguridad de estos vecinos. «En espacios públicos que antes eran punto habitual de reunión de familias con niños hoy no se acerca nadie . Además han aumentado los robos en la zona», lamentan.