El Comercio

Acordar el canon y las trabas con las licencias retrasaron la cantera de Aboño

  • Las actas del comité de gerencia de la UTE Dique Torres relatan los problemas que se encontró para conseguir piedra para El Musel

Tras las declaraciones anteayer del presidente de EdP España, Manuel Menéndez, y de quien fuera director de Proyectos e Inversiones de HC, Marcos Antuña, en la investigación que se sigue en la Audiencia Nacional por los sobrecostes de la ampliación de El Musel, parece que nadie ordenó que no se explotara la cantera de Aboño por su coincidencia con la construcción de la planta de desulfuración de la central térmica. Así lo indicaron ante la jueza Carmen Lamela ambos testigos, contradiciendo lo que aparece en el informe emitido por la Oficina Europea Anticorrupción (Olaf), tras su investigación sobre este asunto, y en otro de la propia Autoridad Portuaria de Gijón. El cambio de canteras fue lo que ocasionó la mayor parte del sobrecoste de la obra.

Lo cierto es que de las actas del comité de gerencia de la UTE Dique Torre se desprende que durante varios meses hubo reuniones con HC para explotar la cantera, que en ellas se produjo una dura negociación por el canon a pagar por tonelada de piedra extraída, que se tardó demasiado tiempo en obtener las necesarias licencias para iniciar la actividad -especialmente la licencia municipal- y que se buscaba la forma de compatibilizar el uso de la cantera con la obra de la desulfuradora, en especial en materia de seguridad, ya que había 200 trabajadores en la construcción de la nueva planta, con abundante maquinaria pesada, al tiempo que la cantera supondría el tránsito por la misma zona de unos mil camiones diarios.

Tal llegó a ser el nivel de enfrentamiento entre HC y la UTE Dique Torres que éstos llegaron a proponer «que se cierre la cuenta que la UTE tiene con Cajastur», según las mencionadas actas. Pero la situación se complicó aún más al existir una concesión de derechos mineros sobre parte de la cantera a favor de la firma Exma y a la falta de acuerdo con otro copropietario de la cantera, la familia Suárez del Villar.

Un informe elaborado por el Puerto de Gijón indicaba, no obstante, que todo lo que suponía la construcción de la desulfuradora «ocasionó que HC pospusiera la autorización para iniciar la explotación de la cantera a que las obras estuvieran muy avanzadas para que se redujese el personal ocupado en los trabajos, a fin de minimizar los riesgos». Por su lado, el 4 de noviembre de 2008, Manuel Menéndez remitió una carta a la Autoridad Portuaria de Gijón en la que explicaba las circunstancias que motivaron el retraso de la explotación de la cantera. Y las basaba en la construcción de la desulfuradora, apuntando que «los requerimientos constructivos de la planta de desulfuración y su localización al pie de la cantera de Aboño han podido contribuir, por tanto, al retraso de la explotación de la misma hasta febrero de 2007, dada la imperiosa necesidad de compatibilizar ambas instalaciones o actividades sin perjuicio para esta compañía, lo que obligó a la elaboración de un plan de explotación de la parte de la cantera propiedad de HC Energía más exigente y complejo del inicialmente previsto».

Por otro lado, la jueza que instruye el caso señaló ayer la citación como investigados de Fernando Menéndez Rexach y José María Alcoba Arce, el próximo día 16 de diciembre. Estas declaraciones fueron propuestas por la defensa de Rexach.