El Comercio

Francisco del Busto, en la Junta General.
Francisco del Busto, en la Junta General. / MARIO ROJAS

El consejero de Sanidad dice que Cabueñes abrirá las plantas «cuando haga falta»

  • Del Busto asegura que el día que hubo esperas de hasta doce horas para ingresar «el hospital tenía 29 camas libres»

«El Hospital de Cabueñes reabrirá sus plantas cuando haga falta. De momento, no hay necesidad. Hay camas suficientes». El consejero de Sanidad justificó ayer que el hospital gijonés mantenga sesenta camas cerradas desde el verano, lo que le convierte en el único hospital del Sespa que sigue sin reabrir las plantas que fueron inhabilitadas por las vacaciones estivales y por el supuesto descenso de actividad, hace ya cuatro meses. A preguntas de EL COMERCIO, Francisco Del Busto indicó que «las plantas de los hospitales se abren y se cierran dependiendo de las necesidades asistenciales. Tener plantas abiertas sin pacientes no es una buena forma de gestionar», insistió.

El titular de Sanidad realizó estas declaraciones minutos antes de intervenir en la Junta General, en Oviedo, adonde acudió para responder a dos interpelaciones, una sobre el Hospital de Arriondas, y otra sobre las irregularidades en la oposición de Medicina Interna de 2011. Sobre lo ocurrido el pasado puente festivo en Cabueñes, cuando tal y como avanzó EL COMERCIO hubo pacientes que se vieron obligados a esperar hasta doce horas en Urgencias para conseguir ingresar en planta, Del Busto indicó que «ese día, en Cabueñes, había 29 camas vacías».

Negó el consejero que el mantenimiento de los cierres de verano, como ocurre en el hospital gijonés, se deba a una cuestión de falta de dinero o de recortes o que las largas esperas para lograr una habitación se deban, precisamente, a esos cierres. «Abrir por abrir plantas cuando hay camas vacías en otras plantas no es razonable», abundó. En su opinión, «no tenemos motivo alguno para preocuparnos», porque «en Cabueñes hay camas más que suficientes».

Sobre las elevadas demoras a las que se enfrentan los enfermos que deben ingresar en hospitalización, con estancias de doce y más horas en Urgencias, Del Busto también lo justificó: «Soy médico y jefe de servicio de Urgencias y hay pacientes que tienen que esperar doce, catorce, dieciséis horas en un momento determinado. A los enfermos hay que tratarlos y ver cómo evolucionan. Imagino que una vez transcurrido ese momento, cuando se determinó el ingreso, habrá que aguardar a que la cama esté limpia y vacía».

«¿Le parece lógico que las camas estén aún cerradas en noviembre?», insistió EL COMERCIO. «Si no se necesitan, por supuesto. Si tengo plantas vacías con todo el personal sin tener pacientes en esas plantas, ¿le parecería lógico? La pregunta es obvia y la respuesta, también», zanjó.

Los cierres de camas y de plantas es una tónica habitual en los hospitales durante los meses de verano. Más en los últimos años, cuando las administraciones públicas se han visto forzadas a ajustarse el cinturón por las exigencias del déficit público. Los hospitales aseguran que la actividad desciende en verano «porque los pacientes también se van de vacaciones», pero los sindicatos insisten en que se trata de una medida de ahorro. Lo habitual es que camas y quirófanos queden fueran de servicio en julio, agosto e, incluso, algunas semanas de septiembre. Pero en los últimos años, el Sespa ha ido extendiendo los cierres hasta entrado el otoño, como ocurre en Cabueñes, con 60 de sus 450 camas fuera de servicio en pleno noviembre y con la epidemia de gripe a las puertas.

Premios de Calidad

El hospital, por otra parte, entregó ayer sus Premios a la Calidad Asistencial del Área V. Fue un acto de puertas adentro y, al contrario que en otras ediciones, sin la convocatoria de medios de comunicación. Uno de los galardonados fue Urología de Cabueñes por un novedoso tratamiento ambulatorio que emplea bótox para paliar la incontinencia urinaria. Otro premiado fue Cirugía General, también de Cabueñes, por el proyecto presentado por el cirujano Pablo San Miguel, sobre el uso de pegamento en sustitución de las tradicionales suturas.