El Comercio

Detenidos un padre y su hijo por amenazar con un cuchillo a los clientes de un bar

  • El progenitor, de 53 años, reconoció haber intentado apuñalar a una pareja que estaba en el local de La Calzada, con quien había discutido

Los clientes de un bar de La Calzada vivieron un momento de gran tensión en la festividad de Todos los Santos. Los culpables: un padre y su hijo, de 53 y 25 años. Ambos fueron detenidos por agentes de la Policía Nacional por amenazar a los clientes del local con un cuchillo de cocina, el primero, y por atentado, resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad, el segundo.

Los efectivos de seguridad se personaron en el negocio hostelero después de que la sala del 091 recibiera una llamada alertando de los hechos. Según el aviso, los hombres estaban amenazando de muerte a una pareja. El mayor esgrimía un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, con el que intentaba apuñalarles. Incluso, llegó a lanzar varias puñaladas al aire, pero, por suerte, no logró alcanzarles, puesto que entre los clientes del local consiguieron quitarle el arma.

Al verse despojado del objeto cortante, el padre abandonó el bar junto a su hijo. Ambos lograron introducirse en un portal, donde fueron localizados por los agentes gracias a la descripción física de los mismos aportada por los testigos. En el momento de su detención, el hombre de más edad declaró que era el padre del más joven y reconoció que había amenazado e intentado apuñalar a la pareja. El motivo esgrimido es que, días atrás, habían tenido una disputa que había concluido con la interposición de denuncias cruzadas. Al padre le constan antecedentes por malos tratos y por amenazas graves. Ambos fueron puestos a disposición del juez, que les dejó en libertad con cargos.

Robo de viviendas

Por otro lado, la Guardia Civil detuvo el miércoles a un hombre de 53 años y vecino de Gijón como presunto autor del robo de seis viviendas habitadas en Pravia. La investigación se inició en julio, cuando tuvo lugar, en un domicilio, el primero de los robos con fuerza que se consumaron hasta finales del mes de agosto con patrones comunes: pisos habitados y situados entre la tercera y cuarta planta y con ascensor, para facilitar su huida. El detenido ya había perpetrado, en 1996, tres robos, con fuerza de manera similar, en Pravia.