El Comercio

Moriyón: «Nuestras mujeres lideraron movimientos que aún resuenan en la memoria»

Begoña Fernández (PSOE), Felisa Soria (Oficina de Igualdad) y Carmen Moriyón asistieron en primera fila a las jornadas.
Begoña Fernández (PSOE), Felisa Soria (Oficina de Igualdad) y Carmen Moriyón asistieron en primera fila a las jornadas. / J. PAÑEDA
  • La alcaldesa inauguró las jornadas de la Vocalía de la Mujer de la federación de vecinos, que contaron con la presencia de la minera Ana Álvarez

¿Se imagina tener que llegar a su trabajo escoltado por la Guardia Civil y ante los insultos y golpes de trabajadores y vecinos de la zona? Es lo que tuvieron que soportar las primeras mujeres que lograron hacerse con un puesto de peones en los lavaderos de carbón y el exterior de los pozos de Hunosa, entre finales de 1986 y principios de 1987. Lo contó ayer, en la inauguración de las jornadas de la Vocalía de la Mujer de la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV) de la zona urbana, Ana Álvarez García, una de aquellas catorce mujeres que lograron, tras más de un año de lucha, que la empresa minera contase con ella en enero de 1987.

«En realidad, fuimos 117 las que nos organizamos para poder optar a uno de los 900 puestos de peones de mineros que convocó Hunosa. Solo catorce lo conseguimos y fue una victoria parcial, pues nuestra intención era entrar a trabajar al interior de la mina, pero nos lo negaron debido a que la Carta Social Europea prohibía el trabajo subterráneo a las mujeres», explicó. No sería hasta casi una década después cuando una de aquellas mujeres que no se rindió logró una sentencia favorable del Tribunal Constitucional que derogaría dicha prohibición y permitiría que en 1996 cuatro mujeres bajasen por primera vez al interior de una mina. Los primeros meses fueron «tensos y duros», recordó Ana, pero «lo volvería a hacer, sin duda. Estoy orgullosísima. Iniciamos el camino para que hoy pueda haber mujeres trabajando dentro y fuera de la mina».

Fueron «estas mujeres del mar, del carbón y de la industria, nuestras mujeres», recalcó la alcaldesa, Carmen Moriyón, quienes «lideraron movimientos que aún resuenan en la memoria social de Gijón. Lo hicieron, además, en tiempos muy difíciles y es nuestro deber recordarlas y darles visibilidad». En la inauguración de las jornadas, la regidora alabó la lucha de las trabajadoras textiles de empresas como IKE y Obrerol, recordó cómo antes de que Ana y sus compañeras entrasen en Hunosa hubo «muchas mujeres que trabajaron en la mina pero que fueron silenciadas, pues en los papeles aparecían sus maridos» y destacó también la «enorme influencia social» que tuvieron en la ciudad «las emblemáticas cigarreras».

El presidente de la federación, Adrián Arias, hizo hincapié en la necesidad de educar a la juventud para acabar con la desigualdad y el «terrorismo machista» y la responsable de la vocalía, Teresa Escudero, recordó que «pese a que la Historia las relegase a un segundo plano, muchos de los derechos que hoy disfrutamos se los debemos a esas mujeres revolucionarias». La proyección del corto 'A golpe de tacón', sobre el papel de las mujeres en las huelgas mineras de los años sesenta, completó la jornada.