El Comercio

'Ponderosa', un ejemplo de ingeniería

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Parte del equipo 'Wolfast' posa en la Escuela Politécnica de Ingeniería. / JORGE PETEIRO

  • La moto diseñada por los estudiantes de la Politécnica, a por la máxima potencia

  • El equipo Wolfast Uniovi, que representó a la Universidad de Oviedo, desea contar con «más presupuesto» para el próximo certamen

Los veintidós jovenes del equipo Wolfast Uniovi ya calientan los motores para el próximo prototipo de moto del V certamen internacional Motostudent. Y es que aunque estén recién diplomados por su «extraordinario trabajo» -recibido ayer por la mañana en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón- ya piensan en «hacer una moto más competitiva y manejable», según Óscar Vallejo, jefe del proyecto.

La presentada este año ha demostrado estar a la altura de las profesionales en pista, de ahí el nombre de 'Ponderosa', con el que la ha bautizado la pilota de la misma, Mar Gómez. Soportar cargas de hasta 300 kilogramos sin que sufriera ni un «rasguño» o que no emitiese un ruido superior a los «113 decibelios» fueron algunas de las pruebas que tuvo que pasar. Y ella salió gloriosa como una de las mejores. Por ello, han quedado entre los diez seleccionados en las «competiciones de diseño, proyecto industrial e innovaciones» y eso que tenían uno de los presupuestos «más bajos», 18.500 euros, en comparación a otros equipos.

Aunque el dinero que reciban estos estudiantes para continuar con sus «grandes hazañas tecnológicas» todavía es una «incógnita», para la próxima competición esperan que «como mínimo contemos con el mismo presupuesto que este año». Eso sí: «Lo ideal sería tener más», explica Óscar Vallejo, que ya se ha recuperado del disgusto por la caída en la fase clasificatoria que impidió que el equipo saliera a la carrera en Motorland Aragón el pasado mes de octubre. «Es una variable que tienes que tener en cuenta cuando se sale a ganar. La piloto nos dijo que iría con cuidado pero nosotros le dijimos que saliese a ser la número uno». Riesgos que hay que correr si se quiere ser el mejor.

A pesar de los obstáculos y de la espectacular caída, los ánimos no decayeron y seguirán buscando la moto excelente. «Cuando la ves en la pista te sientes el más orgulloso del mundo porque es algo que sale de tu cabeza. Lo has diseñado tú, lo has creado tú mismo... Y allí está, compitiendo con las mejores». Y es que las largas noches de trabajo en las que llegaron a dormir en la Universidad han demostrado que la creatividad y las ganas, pese al insomnio, son sus mejores aliadas , pues cuando se hacen las cosas con pasión, poco margen queda para el «aburrimiento».

Ahora el «trabajo duro» lo realizará la siguiente generación de estudiantes que participen en el proyecto. En este pequeño «gran club» no solo entran los aspirantes a ingenieros, también pueden participar otros estudiantes de la Universidad de Oviedo de Comercio y Marketing, Administración y Dirección de empresas o Economía.

Aún así, la condición más importante es ser «creativo, trabajador y constante», cualidades necesarias para conseguir el objetivo de «llevar innovaciones montadas en la moto de la próxima edición». Un trabajo duro en el que «cualquier estudiante de ingeniería querría estar». Y todo por ver a Ponderosa revolucionar en el ruedo de nuevo.