El Comercio

Cabueñes duplicó su lista de espera de seis meses durante el verano

Pablo Gonzalvo, Miguel Rodríguez, Carmen Moriyón, José Ramón Riera, Rafael Botella y Eloy Rodríguez.
Pablo Gonzalvo, Miguel Rodríguez, Carmen Moriyón, José Ramón Riera, Rafael Botella y Eloy Rodríguez. / PALOMA UCHA
  • A finales de junio había 71 pacientes con demoras quirúrgicas de 180 días, cifra que se elevaría a 149 personas en septiembre

Durante el pasado verano, la cifra de pacientes que soportan demoras de más de seis meses para una operación en Cabueñes se duplicó. En junio pasado, el hospital público gijonés, que actúa de referencia en el Área V, donde funcionan otros dos centros sanitarios concertados, tenía 71 pacientes que llevaban más de medio año (180 días) aguardando por una intervención. Sin embargo, al finalizar septiembre, esa cifra, la de las demoras elevadas, se había incrementado hasta las 149 personas. Es más del doble de las que había apenas tres meses antes. El aumento coincide con otro factor: el cierre de camas decretado por Cabueñes para el verano, cuando también se redujo actividad quirúrgica, de consultas y de pruebas diagnósticas. Un cierre de plantas que, por cierto, este año ha adquirido otro matiz ante la decisión del hospital de prolongar la medida más allá del verano. De hecho, el centro sanitario gijonés es el único del Servicio de Salud del Principado (Sespa) que aún no ha recuperado la normalidad y que no ha reabierto las áreas cerradas desde julio. En el caso de Cabueñes son sesenta las camas inhabilitadas. Treinta corresponden al servicio de Medicina Interna (séptima planta) y otras treinta (segunda par), a Ginecología, Oncología y Hematología.

El pasado martes, día 1 de noviembre, final del puente de Todos los Santos, varios pacientes se vieron obligados a tener que esperar más de doce horas en Urgencias ante la dificultad de conseguir una cama de hospitalización en Cabueñes. La dirección del hospital asegura que el centro disponía en ese momento de 29 camas libres, sin embargo, en Urgencias, los profesionales afirmaban que las plantas del hospital estaban llenas y que no había ninguna plaza vacante hasta que se produjeran nuevas altas. De ahí que los ingresos se hubiesen dilatado tantísimo.

Proyecto de ampliación

El consejero de Sanidad, Francisco del Busto, justificó el mantenimiento de los cierres y aseguró días después de que estallara la polémica que Cabueñes abriría las plantas fuera de servicio cuando «haga falta». Lo cierto es que el hospital tiene actualmente en lista de espera para una operación a 3.156 personas. Cierto es que son menos de las que había al inicio del verano, cuando en los listados quirúrgicos de Cabueñes había 3.575 enfermos. Pero durante los meses estivales los plazos para llegar a un quirófano se han dilatado, y se han dilatado bastante. En junio, hacían falta 69 días de media para conseguir una intervención mientras que ahora son necesarios 83 días. Algunos profesionales consultados por EL COMERCIO y que han participado en la elaboración del plan de ampliación del hospital se preguntan estos días por la necesidad de dicha reforma: «Si el hospital demuestra que puede funcionar más de cuatro meses con 390 camas, sesenta menos de las habituales, ¿para qué se quiere ampliar el bloque de hospitalización con otras 115 como prevé el proyecto de remodelación en marcha?».