El Comercio

Francisco Y. C.
Francisco Y. C. / D. ARIENZA

Un carro de la compra ¡de 42.000 euros!

  • Un centro comercial reclama a un cliente, por error, una cantidad cien veces mayor que la gastada en realidad

Francisco Y. C. estaba a punto de sentarse a la mesa para cenar cuando recibió el SMS más impactante de su vida. Los servicios financieros de un centro comercial le reclamaban 42.068 euros correspondientes a una compra. Este vecino de El Llano se apresuró entonces a investigar de dónde procedía ese cargo. «Lo primero que pensé fue que me habían robado la tarjeta», explicó ayer el afectado al recordar lo ocurrido el pasado 11 de octubre.

Tras comprobar que el documento estaba en su cartera, barajó la posibilidad de que lo hubiesen clonado, práctica fraudulenta que permite hacer compras con tarjetas ajenas. De inmediato, llamó a los servicios financieros de la superficie comercial. «Hice cuatro llamadas, pero solo me pasaban de un operador a otro o me dejaban en espera», relató. Se trata de una tarjeta de crédito emitida por la propia cadena comercial y que Francisco Y. C. utiliza, de forma habitual, para realizar sus compras. Dos horas y media después de recibir el primer mensaje, llegó otro a su teléfono en el que la entidad reconocía su error y en el que se le comunicaba que pronto le enviarían uno nuevo con el importe corregido. Francisco tuvo que esperar hasta el día siguiente para saber que el cargo real era de 420,68 euros. «Los nervios se convirtieron en cabreo», subrayó el afectado. Como ese día era festivo, al siguiente acudió al centro comercial para presentar una reclamación, en la que solicitaba «una compensación por daños y perjuicios».

El 18 de octubre, le llegó un nuevo mensaje que le informaba de que estaban gestionando dicha queja. Al no tener más noticias, el pasado miércoles se presentó en el hipermercado y allí le indicaron que le habían enviado una carta. «A mí no me ha llegado nada», respondió. Ayer mismo le llamaron para entregarle una copia de la misiva, en la que le pedían disculpas y le informaban de que se había tratado de una incidencia puntual. Una respuesta que no le satisfizo, por lo que el lunes acudirá a la Oficina del Consumidor.