El Comercio

Espejos solidarios del alma

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El Dindurra se llenó de artistas por el congreso de caricaturas de Gijón. / FOTOS: DANIEL MORA

  • El congreso de caricaturistas se despide con un festival de retratos en vivo en beneficio de Siloé y Mar de Niebla

  • El café Dindurra se convirtió en un ir y venir de dibujantes y público para colaborar con las asociaciones solidarias

La cara sigue siendo el espejo del alma. Lo ratificaba en la tarde de ayer Jorge Blanco, uno de los doce dibujantes que participaron en el festival de retratos en vivo con el que se ponía broche final al X Congreso Internacional de Caricaturistas celebrado en Gijón. El estudio donde algunos de los mejores artistas presentes se pusieron manos a la obra fue el interior del café Dindurra, tras descartar la terraza en Begoña a causa de la lluvia, en una actividad patrocinada por el Grupo Adarsa y el concesionario de Mercedes-Benz.

Decenas de voluntarios se prestaron encantados a servir de modelos para los dibujantes y a contribuir con sus donativos en este festival solidario cuyos beneficios irán a parar a dos asociaciones locales dedicadas a combatir la marginación de colectivos excluidos: Mar de Niebla y Fundación Siloé. La directora de esta última, Susana González, no dudó en ponerse a la cola para que le hicieran su propio retrato. En su caso la autora fue la holandesa Jeanet Willems, especializada en realizar siluetas de perfil en cartulinas sirviéndose únicamente de un lapicero y unas tijeras.

Ismael Blanco, de siete años, se aferraba orgulloso al dibujo que le habían hecho y con el que se sentía plenamente identificado, mientras un grupo de adolescentes ponía a prueba la bonhomía del artista a quien acababan de proponer un retrato colectivo. En pareja fueron retratados por uno de los tres hermanos Op de Beek, -concretamente por Karel- Marisa Otero y Fernando Rincón, un matrimonio de Palma de Mallorca que pasa sus vacaciones en la ciudad y que se topó en el Dindurra con el plantel de caricaturistas trabajando a destajo: «Nos llevamos un recuerdo bonito, aunque sin minusvalorar la calidad del artista, algún año de más nos puso...», comentaban divertidos.

Recaudados 820 euros

Otro de los voluntarios fue el profesor de Estructura Económica de la Autónoma de Madrid, el gijonés David Rivas, que se puso ante el rotulador del dibujante sevillano Pepe Molina: «Gústenme muncho les caricatures, tengo una bona colección y normalmente reconózcome nelles», afirmaba, posando en uno de los taburetes del café.

El secreto de una buena caricatura, para el artista valenciano Gustavo Tarantino, «está en el parecido, debe reconocerse al modelo, aunque yo cuando pinto lo que veo es el dibujo de esa persona, no su rostro». El coruñés Jorge Blanco tiene su propia receta: «En los ojos y en la boca está toda la expresión del retratado, ahí está el espejo de su alma». El festival consiguió recaudar 820 euros, que se repartirán a partes iguales entre Siloé y Mar de Niebla.