El Comercio

«Hay que dar la cara y no esconder el problema»

Carmen Ballesteros, Paco Pérez y Laura Fernández.
Carmen Ballesteros, Paco Pérez y Laura Fernández. / PALOMA UCHA
  • La IV Jornada de Puertas Abiertas del Hotel de Asociaciones Sociosanitarias incide en el apoyo familiar para tratar las enfermedades

Su lucha, según sostienen, es doble. Primero, contra la enfermedad, que afrontan con altibajos y la necesidad de encontrar cómplices y apoyos en familia y amigos. Después, contra la falta de visibilidad, que hace permanecer oculto el problema a ojos de los que no lo padecen. Así nació el Hotel de Asociaciones Sociosanitarias -avenida de Galicia 62-, como un hogar para fomentar la información y el apoyo a diversos colectivos expuestos a una exclusión social fruto de sus enfermedades crónicas o de su etnia. «Somos un apoyo más cuando una familia se encuentra de la noche a la mañana en una situación complicada. Con estos talleres, por tanto, pretendemos darnos a conocer a los gijoneses y mostrar nuestras funciones», indica Andrés Mayor, presidente de la institución, al presentar sus IV Jornadas de Puertas abiertas.

La mejor muestra de la labor de estas asociaciones se pudo ver en el intercambio de testimonios que sirvió para dar inicio a la jornada. «Después de que algún médico despreciase el problema de mi hija, y tras muchos años de altibajos, tuvimos la suerte de encontrar a Acbaner. Nos comprendieron y ayudaron de una manera impresionante», relata Carmen Ballesteros, cuya hija padece anorexia desde los 17 años. Para todas las familias que se encuentren en una situación similar - «o por un problema de alcoholismo, juego...»- esta madre recomienda una receta que, en su opinión, ayuda enormemente al tratamiento: «Hay que dar la cara, no esconder el problema y no avergonzarse de ello», sintetiza.

Paco Pérez, presidente de la Asociación Asturiana de Diabéticos, defendió el papel del asociacionismo, «muy poco desarrollado en España», como forma de llenar los vacíos a los que la Administración no llega y como arma de presión a la hora de exigir reconocimiento, investigación o ayudas. La necesidad de apoyo entre iguales, según apunta, es el primer paso para conocer este mundo, basado en la premisa básica de «ayudar y recibir ayuda».