El Comercio

La Inmaculada extenderá la eliminación de libros de texto a Bachillerato y Primaria

  • El colegio presenta hoy en el congreso del Cluster TIC su proyecto 'Trae tu propio dispositivo', implantado el curso pasado en Secundaria

Cuando empezó el curso 2015-2016, los 360 alumnos de Secundaria del colegio de la Inmaculada de Gijón cambiaron la mochila llena de libros por una tablet, ordenador portátil o iPad. Ponían en marcha el proyecto BYOD, 'Trae tu propio dispositivo', por el cual se eliminaban los libros de texto en papel para toda la etapa y se implantaba la enseñanza en tabletas (proyecto que el año pasado también puso en marcha el San Vicente de Paúl, aunque en su caso en Primaria). Eso sí, cada alumno lleva su dispositivo, del tipo y plataforma que quiere. Las conclusiones de este primer año serán presentadas hoy en el congreso 'Oportunidades empresariales: el Mobile-Business', encuentro organizado por el Cluster TIC Asturias, junto con Fade, la Agrupación Empresarial Innovadora del Conocimiento de Asturias y el CTIC Centro Tecnológico. Se celebrará en el Palacio de Congresos de Oviedo y el encargado de presentar el proyecto será Javier Valdés, jefe de estudios del colegio.

Pero ya avanza algunas cosas. Para empezar, que «el número de suspensos ha disminuido y que en las encuestas de satisfacción pasadas a las familias el cambio fue valorado de modo muy positivo. En alguno de los cursos ni una sola familia ponía mala nota al cambio ni optaba por volver atrás». Hasta tal punto están satisfechos que Valdés asegura que «este camino solo ha empezado. Se continuará en Bachillerato y pronto en Primaria», siguiendo, defiende, con el «esfuerzo de formación y renovación metodológica por parte del profesorado».

La supresión de libros de texto, una metodología «más acorde al siglo XXI», pasa por «hacer cosas diferentes, no las mismas cosas de siempre pero con una tableta». Buscaba el colegio una metodología que «nos permita conectar mejor con los alumnos». Como queda dicho, se implantó al inicio del curso y, en Navidad, «el sistema y las nuevas formas de trabajo estaban tan asumidos que realmente parecía que siempre hubiésemos trabajado así».

Antes de ponerlo en marcha, eso sí, explica también Javier Valdés, fue necesaria una apuesta técnica para implantar, «una red wifi, fiable y con la adecuada cobertura, para que todos los alumnos y sus profesores pudiesen trabajar simultáneamente, y de modo fiable». Las oportunidades pedagógicas, aseguran en el centro, «permiten a los profesores plantear sus clases de modo mucho más activo».

La cuestión es que, tras un curso, los alumnos, de forma natural, «trabajan con documentos compartidos, se comunican entre ellos y con sus profesores, hacen exámenes on line, consultan sus materiales y los almacenan en la nube, hacen vídeos, presentaciones, entregan sus ejercicios y deberes desde sus dispositivos, sin que importe su tipo o sistema operativo, en un entorno mucho más motivador y familiar para ellos que el del papel y los libros de texto».