El Comercio

Sigue grave la gijonesa herida en el incendio de Cazanes

  • Las dos hermanas, gijonesas, vivían de alquiler en la casa arzobispal desde hacía unos ocho años. La vivienda es propiedad del arzobispado de Oviedo

El estado ruinoso en el que el lunes quedó la vivienda de Cazanes (Villaviciosa) debido al incendio en el que perdió la vida la gijonesa María del Pilar M. M.-P., de 52 años, ha imposibilitado al equipo de la Policía Científica de la Guardia Civil acceder a su interior para realizar la inspección ocular con la que determinar el foco del fuego. Según explicaron ayer fuentes de la Comandancia de la Benemérita de Gijón, habrá que esperar a que los operarios fijen la estructura y procedan al desescombro para que los agentes puedan trabajar dentro sin riesgos.

Las primeras averiguaciones apuntan a que el foco podría ser un infiernillo que las mujeres encendieron para calentarse o un cigarrillo mal apagado. Las llamas se propagaron rápidamente por la estructura de madera y provocaron que se derrumbase parte del inmueble. Bajo esos escombros los bomberos localizaron el cadáver de la fallecida. Su hermana, de 70 años, pudo salir de la casa y pedir auxilio. Sufrió graves quemaduras y permanece ingresada en el hospital madrileño de La Paz. Fue llevada inicialmente al Hospital de Cabueñes, si bien el alcance de las lesiones obligaron a trasladarla de urgencia a la unidad de quemados.

En el pavoroso incendio que se desencadenó la mañana del lunes también murieron los dos perros de la familia. Las dos hermanas, gijonesas, vivían de alquiler en la casa arzobispal desde hacía unos ocho años. La vivienda es propiedad del arzobispado de Oviedo y anteriormente había sido arrendada, durante tres décadas, a otra familia.