El Comercio

«La escolarización obligatoria no basta para prevenir la exclusión. Hay que ser más ambiciosos»

María Vallina, a la derecha, con Concha F. Maldonado, profesora y miembro del Grupo Eleuterio Quintanilla.
María Vallina, a la derecha, con Concha F. Maldonado, profesora y miembro del Grupo Eleuterio Quintanilla. / J. PAÑEDA
  • La jefa del servicio de Orientación y Formación del Profesorado incide en el ciclo de Infantil y una FP de calidad para luchar contra el abandono

Muchos son los frentes desde los que se puede abordar la lucha contra la pobreza y la exclusión social y tratar de eliminar sus efectos sobre la educación con la idea de acabar con el abandono educativo tanto temprano como prematuro y el fracaso escolar. Y ayer la jefa del servicio de Orientación Educativa y Formación del Profesorado, María Vallina Paco, ahondó en las líneas sobre las que la Consejería de Educación del Principado está actuando para «prevenir la exclusión».

Y, defendió Vallina, una de las claves está en que «no basta con la escolarización obligatoria». «Hay que ser más ambiciosos para que haya un desarrollo completo de una persona o una inserción laboral satisfactoria», recalcó durante la segunda de las charlas organizadas por el Grupo Eleuterio Quintanilla, sección educativa del Ateneo Obrero de Gijón sobre 'Pobreza, exclusión social y educación'. En ese sentido, incidió en la importancia de acceder antes al sistema educativo, apostando por el ciclo de Infantil (de cero a tres años), y también de conseguir unas «enseñanzas postobligatorias de calidad», en referencia a la Formación Profesional y pensando en que posibilitan un «reenganche» en cuanto a formación.

Ante un auditorio formado principalmente por profesores y orientadores, Vallina desgranó las líneas de actuación de la consejería en aras de lograr la «equidad» en la educación. Escolarización temprana, la FP, prevención del absentismo y abandono temprano, ayudas al transporte, comedor o residencia y préstamos de libros de texto. También incidió en el papel clave del profesorado y en los centros escolares como «piedra angular» de cualquier iniciativa a desarrollar.

Plan para mejorar la convivencia

Asimismo, indicó que están elaborando un borrador para la mejora de la convivencia y la participación en los centros educativos que tendría en cuenta también a las familias.

El Plan Regional Permanente del Profesorado -con más de ochenta actividades y 10.768 participantes- o los contratos-programa -con 53 centros y un impacto directo sobre 16.750 alumnos- fueron dos de las actuaciones que Vallina citó como ejemplo de la actuación de la consejería.