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«Di más vueltas que una peonza»

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Miguel Rodríguez, gerente del Área V; Dionisio Fernández Uría, coordinador de la nueva unidad; José Ramón Riera, gerente del Sespa; Covadonga Barrado (paciente); Óscar Fernández, presidente de la Sociedad de Neurología; Celina Rodríguez (paciente); Dulce Solar, jefa de sección de Neurología; Belén Martínez (paciente), Teresa Somer, directora médica; Roberto Suárez (médico) y Delia Rubio (enfermera). / A. FLÓREZ

  • Pacientes de esclerosis múltiple cuentan en Cabueñes con la primera unidad integral

  • El hospital facilita un teléfono para que «los enfermos llamen siempre que lo necesiten», además de disponer de consultas monográficas para más de 600 afectados del Área V

Celina Rodríguez fue una de las primeras asturianas en ser diagnosticada de esclerosis múltiple, una enfermedad neurodegenerativa que afecta al cerebro y a la médula espinal y de la que cada vez se registran más casos, en especial, en gente joven. A Celina le indicaron que sufría este trastorno hace treinta y cuatro años. «De aquella sonaba a chino», recuerda la ahora vicepresidenta de la Asociación de Esclerosis Múltiple de Asturias. A sus 67 años, esta avilesina, que trabajó como auxiliar clínica en el sanatorio de Ensidesa, se mostraba «feliz» por la creación en Cabueñes de la primera unidad sobre esclerosis múltiple, un trastorno que en Asturias sufren cerca de 1.300 personas (600 en el Área V) y que según los expertos, «va claramente a más».

La relación de Celina con la esclerosis empezó por su ojo derecho. «De repente, empecé a ver muy mal». Visitó oftalmólogos y neurólogos por doquier, «pero nada. La cosa iba a peor. Di más vueltas que una peonza». Tras varios años de diagnósticos fallidos y de deambular por decenas de especialistas «me dijeron que lo mío podía ser una extraña enfermedad: esclerosis múltiple». Y así fue. Pero lo ocurrido a Celina no es una excepción. Al menos, hasta hace poco tiempo.

Antes tardábamos hasta siete años para dar un diagnóstico y ahora siete meses», apuntaba el presidente de la Sociedad Española de Neurología, Óscar Fernández, uno de los mayores expertos en España sobre el tratamiento de este tipo de dolencia y que ayer arropó la inauguración de la unidad de Cabueñes. «Para mí esto es una fiesta», confesaba este avezado especialista, quien reclamó la puesta en marcha de más servicios de este tipo en la sanidad pública española. Actualmente existen trece unidades como la de Cabueñes, donde los enfermos reciben atención integral, además de disponer de un teléfono «al que pueden llamar siempre que lo necesiten, lo que evitará ingresos innecesarios y visitas a Urgencias, a la vez que mejorará la adhesión a los tratamientos», indicaron Dionisio Fernández Uría, coordinador de la unidad, y Dulce Solar, jefa de sección de Neurología de Cabueñes.

Poca exposición al sol

La esclerosis múltiple es una dolencia que ataca a la mielina, el material que rodea y protege las células nerviosas. Esta carencia hace que los mensajes entre el cerebro y el organismo se ralenticen, provocando alteraciones en la vista, debilidad muscular, problemas de coordinación y de equilibrio, entre otros. Cada vez hay más afectados, apuntó el presidente de la Sociedad de Neurología. En 1990, cuando «hicimos el primer estudio en Andalucía, la prevalencia era de 28 casos por cien mil habitantes. Ahora estamos en 125 por cien mil». El cambio en los estilos de vida, en la dieta y una menor exposición al sol están detrás de este incremento, indicó Fernández. «Es una enfermedad de países desarrollados», abundó.

Covadonga Barrado, langreana de 32 años, y Javier Cuesta, de 25, responden al perfil más actualizado de la enfermedad. Son jóvenes entre veinte y treinta años, sector sobre el que más se está cebando este trastorno. En su caso, la dolencia llegó también «sin esperarlo». Javier cuenta que fue un hormigueo en el brazo. «La llaman la enfermedad de las mil caras porque se confunde con muchas otras», indicó Covadonga, que trabajaba como dependienta cuando en 2008 le diagnosticaron este mal.

«Unidades como éstas son fundamentales porque evitan que los pacientes nos veamos perdidos. Muchas veces vienes al hospital y pasan varios días sin que nadie sepa muy bien qué te ocurre». De momento, solo Cabueñes cuenta con una unidad de este tipo, que aspira a convertirse en centro de referencia nacional. Se trata de un servicio por el que profesionales y pacientes llevan más de un lustro luchando. Entre ellos, el anterior jefe de Neurología, Apolinar Gómez Díaz-Castroverde (ya jubilado), y el cardiólogo Eduardo Segovia, que acudieron a la presentación.