El Comercio

«Las camas supletorias son un problema puntual», insiste el gerente de Cabueñes

  • Los trabajadores acusan al hospital de reabrir plantas «sin personal suficiente para atender a los enfermos»

Las dificultades por lograr cama de hospitalización en Cabueñes continúan. Y continúan a pesar de la decisión del hospital de reabrir una de las plantas que mantenía cerradas desde el verano. El gerente del Área V, Miguel Rodríguez, insiste en que la instalación de camas supletorias «es un problema puntual del hospital. Una situación por la que tenemos que pasar algunas veces al año», explicó.

Mientras tanto, los trabajadores acusan al hospital de pretender reabrir plantas «sin personal suficiente para atender a todos los enfermos». El martes, tras varios días con problemas de saturación, Cabueñes decidió reabrir una de las unidades cerradas. Fue la séptima par, donde está Medicina Interna. Pero la reapertura no fue completa. El hospital habilitó quince de las treinta camas disponibles. De hecho, se llegó a dar la circunstancia «kafkiana», según familiares de pacientes ingresados, «de que había habitaciones con tres camas mientras la mitad de la planta estaba vacía».

A media manaña de ayer, el centro ordenó abrir las otras quince camas, pero «quería hacerlo con la misma plantilla», protestan. La situación llevó a la intervención de los sindicatos, (Satse y CSI) que exigieron más personal. El problema con el que se encontró Cabueñes es que parte de la plantilla «la están utilizando para cubrir permisos y vacaciones de otros trabajadores». El hospital mantenía ayer ingresados a 379 pacientes. La elevada ocupación obligó a habilitar cinco habitaciones triples y diecinueve individuales fueron reconvertidas en dobles.