El Comercio

Homenaje a la veteranía vecinal

Toño Migoya, Manuel Arrieta, Nicanor Acebal, Esteban Aparicio y Jesús Suárez, en la comida de vecinos de Fano.
Toño Migoya, Manuel Arrieta, Nicanor Acebal, Esteban Aparicio y Jesús Suárez, en la comida de vecinos de Fano. / FOTOS: JOAQUÍN PAÑEDA
  • El Peñón reconoció a su paisano Nicanor Acebal Vigil y Monte Areo hizo lo propio con Celia Gómez y José Luis Beitia

  • Las asociaciones de Fano y Montiana agasajaron a sus integrantes con más edad

Son memoria viva de las pequeñas parroquias que dan vida y color a la zona rural del concejo y así se lo hicieron saber ayer sus paisanos, dos emotivos homenajes donde no faltaron las sinceras palabras de cariño y reconocimiento. Nicanor Acebal, José Luis Beitia y Celia Gómez fueron ayer agasajados por las asociaciones de vecinos El Peñón, de Fano, y Monte Areo, de Montiana, por su veteranía y fidelidad durante todos estos años.

En el caso de Fano, el elegido fue Nicanor Acebal Vigil. Jubilado de Ensidesa, donde pasó prácticamente toda su vida laboral y fue testigo de los numerosos cambios por los que pasó la empresa siderúrgica, Nicanor no es nativo de la parroquia. «Él en realidad nació en Caldones, pero se casó en Fano siendo joven y ya no se movió de allí, por lo que para todos los vecinos es uno más», explicaba ayer a EL COMERCIO el secretario de la asociación vecinal El Peñón, Jesús Suárez. Lo hacía desde el restaurante Las Peñas, en Santurio, donde además de disfrutar de una agradable comida con baile a la que asistieron más de ochenta personas, Nicanor fue agasajado con una placa conmemorativa, un reloj, flores y otros regalos con los que tanto sus vecinos como el Ayuntamiento de Gijón quisieron demostrarle su aprecio.

A varios kilómetros de Santurio, en el restaurante Savannah, de El Natahoyo, se vivía una situación similar. Allí, casi un centenar de parroquianos de Montiana se dieron cita para acompañar en un día muy especial a dos de sus vecinos más queridos y respetados. El matrimonio formado por José Luis Beitia y Celia Gómez, ambos nacidos en la vecina provincia de León, no dudó en atravesar los Picos de Europa en busca de una vida mejor al calor de la floreciente industria de Gijón. De aquello hace más de cuarenta años, por eso en Montiana el sentir general es el de que ambos forman parte ya del paisanaje local. El matrimonio fue uno más de los muchos que se instalaron en la urbanización Monte Areo para trabajar en Uninsa, donde él permaneció hasta que le llegó la edad de jubilación. Ayer, el matrimonio recibió emocionado los presentes y felicitaciones de sus vecinos.

Ambos homenajes contaron con amplia representación municipal de la mano de los concejales Manuel Arrieta y Esteban Aparicio, en el caso de Fano, y Montserrat López y Mario Suárez del Fueyo, en el de Montiana. Tampoco se quisieron perder sendas citas el presidente de Caja Rural de Gijón, Jesús Fuentes Villa, y el secretario de la Fundación Caja Rural de Gijón, Toño Migoya.