El Comercio

Investigan la clonación de varias tarjetas de crédito en cajeros automáticos

  • Las víctimas extrajeron dinero del dispositivo, que podría haber sido manipulado para conseguir datos bancarios y códigos de seguridad

La Policía Nacional investiga las supuestas clonaciones de tarjetas en cajeros automáticos de la ciudad. Al parecer, en los últimos días se habrían detectado varias de estas prácticas fraudulentas. En todos los casos, los afectados aseguraban no haberse desprendido de la tarjeta en ningún momento y coincidían en haber extraído dinero de las mismas oficinas bancarias, en los dispositivos a pie de calle.

La copia de los datos personales se habría realizado mediante la colocación de aparatos externos en dichos cajeros, capaces de pasar inadvertidos en un primer momento para los usuarios y que tienen por objetivo hacer un duplicado de la tarjeta y conseguir el código de seguridad.

Aunque se trata de una práctica delincuencial con escasa prevalencia en Asturias, sí que es cada vez más habitual en otros puntos de España y en el extranjero. En 2014 un grupo criminal consiguió desviar dos millones de dólares con este procedimiento, colocando dispositivos en cajeros automáticos de Rusia, Estados Unidos, Francia, China, India, Israel y Malasia. En España, la Policía Nacional detuvo a principio de este mismo año a cincuenta personas que presuntamente desviaron más de un millón de euros clonando tarjetas en comercios y bares.

Dos detenidos en 2009

El grupo de Delitos Económicos y Tecnológicos de la Comisaría de Gijón llevó a cabo en 2009 una importante operación contra la clonación de tarjetas de crédito en la ciudad. Las investigaciones se saldaron entonces con dos detenidos: una mujer de 29 años y un hombre de 34, ambos de origen nigeriano, quienes, al parecer, se dedicaban a la falsificación de tarjetas y estafa.

Las pesquisas policiales empezaron también una vez que los perjudicados interpusieron la denuncia, en la que constaba que habían hechos compras en su nombre en países como Estados Unidos, Australia, Canadá o Francia. También en Gijón, donde se realizaron compras en establecimientos de informática y de electrodomésticos, utilizando tarjetas cuyos titulares residían en América.

La Policía constató que una pareja de origen nigeriano era la encargada de efectuar esas compras. En el registro que se realizó en su domicilio encontraron numerosa documentación bancaria de particulares, tarjetas clonadas, ordenadores, televisores y equipos de música entre otras muchas cosas. Pertenecían a una organización delictiva con ramificaciones en varios países.