El Comercio

El Musel sale de pérdidas por primera vez desde las obras de ampliación

  • Un millón menos de gasto y el ingreso de otros dos por la indemnización del pórtico de la EBHI, sanean la situación de la entidad

A mes y medio vista para acabar el ejercicio, la Autoridad Portuaria de Gijón confía en salir este año de la situación de pérdidas que mantiene desde el final de las obras de ampliación, básicamente como consecuencia de la financiación de las mismas en unas condiciones de amortización impuestas por Puertos del Estado más exigentes de las que aplica Hacienda.

Cuatro factores influyen en el cambio, uno de ellos muy circunstancial en las cuentas de 2016, que son los aproximadamente dos millones ingresados como indemnización por el pórtico siniestrado de la EBHI, si bien los otros tres son consolidables y suficientes para volver cotidianamente a números negros si no empeoran otras cosas. Los tres factores referidos son un ahorro próximo al millón de euros en los gastos de explotación; la reducción en 1,3 millones de los gastos financieros, debido a la renegociación de la deuda contraída con el Banco Europeo de Inversiones (BEI), y la sustitución parcial de la pérdida por el descenso de las importaciones de carbón por otros tráficos de mayor valor añadido, aunque contabilicen menos toneladas.

Los datos que reflejan un cambio de tendencia en la cuenta de resultados se refieren a septiembre, se mantuvieron en octubre, y no hay motivo para pensar que se vuelva a situación de pérdidas como consecuencia de la actividad en los dos meses que quedan para finalizar el ejercicio. No obstante, tampoco hay garantía alguna, especialmente porque sectores y empresas muy influyentes en la actividad portuaria se encuentran actualmente en tiempos de reforma.

El ingreso extraordinario de cerca de dos millones de euros procedentes de la compañía que tenía asegurado el pórtico siniestrado en la terminal de graneles parece evidente que no se volverá a repetir en años futuros, pero ese dinero es solo una parte del beneficio de la cuenta de explotación, que aumentó un 13%, según la Autoridad Portuaria de Gijón anunció tras la reunión del Consejo de Administración celebrada el pasado mes de octubre.

De la relevancia de ese incremento da cuenta el dato de que, según la última memoria oficial del Puerto, el superávit de explotación de El Musel se situó en 2015 en los 12,9 millones, más de cinco millones más de los 7,7 millones de 2014.

De la misma manera, la reducción en un millón de euros de los gastos refleja un esfuerzo ahorrador importante si se tiene en cuenta que los gastos de explotación se situaron el pasado año en torno a los 14,5 millones de euros, de los que casi la mitad correspondían a gastos de personal, que no consta que hayan menguado este año significativamente. La reducción de los gastos financieros en 1,3 millones de euros no impide que ese capítulo siga siendo para El Musel una pesada carga. Fueron superiores a los 14 millones de euros en 2014 y casi llegaron a los 13,5 millones en 2015, de forma que incluso un nuevo recorte mantiene el problema, ya que el resultado de explotación (beneficio próximo a los 13 millones en 2015), no llega para afrontar tan importantes cifras.

Tráficos y negocio

A la vez que anunció su mejoría en los resultados y en la cifra de negocio, la Autoridad Portuaria de Gijón admitió una reducción de tráficos, no por esperada irrelevante, del 4% en los nueve primeros meses del año.

Tráfico marítimo y cifra de negocio están evidentemente muy relacionados en cualquier autoridad portuaria, pero eso no impide que sea posible aumentar el primero y reducir la segunda, o a la inversa, que es lo que ha ocurrido en Gijón, siempre según los datos del Puerto.

La explicación está en que las tasas por movimiento de una tonelada de carbón, por ejemplo, son muy inferiores a las correspondientes a productos siderúrgicos o contenedores, de forma que la caída del carbón térmico pudo ser compensada, no en toneladas, pero sí en euros ingresados.