El Comercio

Alejamiento para el detenido por agredir a su pareja en El Natahoyo

  • La juez de Violencia de Género ordenó la medida cautelar a la espera de que el hombre, de 63 años, reciba el alta en el servicio de Psiquiatría de Jove

La magistrada titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer dictó ayer una orden de alejamiento de oficio contra el hombre detenido en El Natahoyo acusado de agredir con un martillo a su pareja sentimental, de 65 años. La medida cautelar deberá cumplirse en el Hospital de Jove en el que ambos se encuentran ingresados desde el viernes: el hombre en el área de Psiquiatría por alteraciones mentales y la mujer recuperándose de las graves lesiones que presentaba en la cabeza.

Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) informaron que la magistrada también ha ordenado la custodia policial para el arrestado, un extremo que ya se venía realizando desde que fue arrestado.

Exploración médica

La valoración médica practicada a lo largo de la mañana de ayer determinó la prórroga de su ingreso en el centro sanitario debido a la alteración mental que presenta. Se da la circunstancia de que el individuo estuvo ya ingresado la semana pasada antes de cometer, supuestamente, el ataque en la vivienda familiar de la calle Luis Braille.

El violento episodio se desencadenó poco después de las tres de la tarde del viernes. La víctima logró salir del piso y pedir auxilio a los vecinos. Cuando los agentes del Cuerpo Nacional de Policía se personaron en el lugar socorrieron a la mujer y detuvieron a su presunto agresor, de 63 años, que no opuso resistencia y reconoció haber agredido a su compañera sentimental porque temía que fuese a abandonarlo. Localizaron en el piso el martillo y el punzón de metal con el que la atacó. «Mantenía un discurso incoherente, balbuceante y no respondía a las preguntas», apuntaron los agentes que intervinieron.

Al parecer, el hombre presenta problemas mentales por los que recibe tratamiento médico desde hace tiempo. Hace años su madre se precipitó desde la ventana de la vivienda de su hijo. El hombre carece de antecedentes policiales y tampoco tiene denuncias previas por violencia de género.