El Comercio

La remodelación de Marqués de San Esteban arrancará en diciembre

La remodelación de Marqués de San Esteban arrancará en diciembre
  • El plazo de ejecución comprometido por la constructora OHL es de cinco meses

  • La obra, que tendrá un coste de 886.000 euros, supondrá la supresiónde una veintena de plazas de aparcamiento

Es una de las obras de reforma urbana más esperadas de la ciudad. Han pasado casi tres años desde que, en diciembre de 2013, se fallara el concurso de ideas que definió la imagen que debía tener la calle de Marqués de San Esteban tras una intervención integral que entonces se consideraba «urgente». Sobre el proyecto original se hicieron cambios, por ejemplo para evitar la supresión de uno de los carriles de circulación. Once meses después, en noviembre de 2014, las obras salieron por primera vez a licitación. Su adjudicación a Contratas Mecuma fue revocada un año más tarde por el descontento municipal con la labor desarrollada por esta mis empresa en la calle Aguado.

Tras una nueva revisión del proyecto, para incorporar algunas peticiones de los vecinos, el contrato se sacó de nuevo a concurso en julio de este año por 1,3 millones de euros, IVAincluido. El 5 de octubre los trabajos fueron adjudicados a la constructora OHL por 886.000 euros. El contrato se formalizó el 2 de noviembre y actualmente está en tramitación el plan de seguridad y salud, penúltimo paso antes del comienzo de las obras. Fuentes municipales fijan la firma del acta de replanteo para antes del 1 de diciembre, momento a partir del cual empezarán a contar los cinco meses de plazo que la contratista tiene para completar la transformación de esta calle.

Uno de los cambios que experimentará Marqués de San Esteban es el ensanchamiento de la acera adyacente a los arcos. Desde el Museo del Ferrocarril y Felipe Menéndez oscilará entre los 2,20 y los 2,33 metros de anchura, pero en el tramo más próximo a los Jardines de la Reina alcanzará los 3,45 metros. Las nuevas dimensiones se lograrán reduciendo por un lado los carriles de la calzada, cada uno de los cuales pasará a tener 3,15 metros de ancho frente a los entre 3,5 y 6 metros que tienen actualmente –según el tramo de la calle–. Además entre Felipe Menéndez y los Jardines de la Reina se suprimirán los aparcamientos ubicados junto a los soportales, en total una veintena.

Pavimento de hormigón

En el espacio peatonal situado al resguardo de los edificios se acometerán mejoras estéticas y funcionales. Se colocará un nuevo techo acústico que aísle del ruido las viviendas ubicadas justo sobre la calle, repleta de locales de hostelería y que en las noches de los fines de semana es una de las zonas más concurridas de la ciudad. De ese techo ‘colgarán’, a lo largo de toda la vía, unas lamas sintéticas a base de madera y resinas cuyo diseño –onduladas y pretende convertirse en un sello de identidad de este espacio urbano. La separación entre una y otra será de 50 centímetros. Cada tres metros se intercalará una placa con LED que iluminará tanto las lamas como el suelo. Las farolas que alumbran actualmente el interior de los soportales se colocarán en el exterior, previo pintado y arreglo, para sustituir a las existentes de dos brazos.

El pavimento será de hormigón pulido, aunque se intercalarán baldosas de piedra natural cuya ubicación jugará con las interdistancias de los arcos de los soportales.

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