El Comercio

Besugo y barbada pierden cuota dos años

Imagen de archivo de un besugo de cinco kilos en la pescadería Ana, de Gijón.
Imagen de archivo de un besugo de cinco kilos en la pescadería Ana, de Gijón. / JOAQUÍN BILBAO
  • El recorte propuesto por Europa se queda en la mitad, pero no consuela a los pescadores asturianos

  • El ministerio cuantifica en 351 toneladas y 2,5 millones de euros la contención de la rebaja conseguida en la negociación

Las cuotas de pesca de besugo y barbada (o brótola) en el Cantábrico disminuirán un 10% y un 11% anual, respectivamente, durante los dos próximos años, según el acuerdo de los ministros de Pesca de la Unión Europea alcanzado anteanoche. La Administración española destaca la «mejora» que supone respecto a la propuesta inicial de la Comisión Europea, que era de un 20% anual en cada caso, mientras el presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias, Dimas García, asegura que las noticias para el sector pesquero son «a cada cual peor» pues la cuota de besugo del Cantábrico se agotó este año ya en verano, salvo una pequeña parte reservada para aprovechar los altos precios propios de las navidades, de forma que cabe pensar que con un recorte del 10% en 2017 será poco menos que imposible llegar a mitad de año con la pesquería abierta.

El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente cuantifica en 351 toneladas y 2,5 millones de euros la contención de la rebaja conseguida en la negociación, que, al ser próxima a la mitad en cada caso, equivale a lo que se perderá respecto a 2016.

Besugo y barbada son las especies más interesantes socioeconómicamente para Asturias entre las denominadas de aguas profundas, que fueron las sometidas anteanoche a debate para establecer el nuevo Tope Admisible de Capturas (TAC). Otras, como granaderos y alfonsinos, tendrán la reducción íntegra propuesta por la Comisión Europea, «en aplicación del enfoque precautorio», mientras que el sable negro aplicará un ajuste del 10% anual en el próximo bienio.

Descartes

Por lo que respecta a la polémica prohibición de los 'descartes', como se llama a la devolución a la mar de capturas no deseadas para evitar consumo de cuota, «se ha pedido a la Comisión que se adopten las medidas oportunas para que se resuelva de manera satisfactoria este problema antes de 2019, año en el que la obligación de desembarque será plenamente aplicable para todas las flotas y todas las pesquerías», según la información ministerial española.

El objetivo de esta medida es compatibilizar la eliminación de los descartes con su aplicación práctica sin acabar con la actividad pesquera, previsiblemente mediante el reconocimiento de excepciones que impidan que la captura de especies o ejemplares que no son objetivo de los barcos haga imposible obtener el pescado que sí es objetivo por su valor comercial.

Establecer porcentajes de tolerancia o admitir el descarte de pescado vivo son opciones barajadas.