El Comercio

Maricuela entra en los 98 años rodeada de los suyos

Ángeles Flórez Peón 'Maricuela', en el centro, rodeada de sus amigos y familiares.
Ángeles Flórez Peón 'Maricuela', en el centro, rodeada de sus amigos y familiares. / JOAQUÍN PAÑEDA
  • La histórica militante socialista se mostró radiante en su fiesta, en especial por la llegada de sus hijos desde Francia y Málaga

«Lo pasé maravillosamente, como una niña. No podía estar más agradecida a todos los que se acercaron para compartir ese día conmigo». La histórica militante socialista Ángeles Flórez Peón cumplió ayer 98 años plena de energía y rodeada de los suyos, como a ella le gusta. Con esa vitalidad que siempre la caracterizó se puso hace unas semanas a planificar su propia fiesta, a la que invitó a una treintena de amigos y familiares con quienes ayer compartió una entrañable comida en el hotel Villa de Gijón.

No faltaron a la cita Ángeles y José Antonio, sus hijos y la razón por la que tanto ayer como en los días previos Maricuela se mostraba especialmente radiante. No es para menos, pues José Antonio se desplazó desde Nerja (Málaga) y Ángeles desde Francia, donde reside desde que sus padres se trasladaron allí a vivir cuando ella tenía apenas nueve meses.

Diecisiete años tenía Maricuela cuando, sin dudarlo un segundo, se fue voluntaria al frente tras estallar la Guerra Civil. Allí permanecería quince meses, primero en Colloto y luego en diferentes emplazamientos con el Ejército Republicano. Finalizado el conflicto, Maricuela fue detenida y condenada a prisión, donde pasó cuatro años. A su salida, contrajo matrimonio con Graciano Rozada Vallina 'Chano'. Poco tiempo después, en 1948, la familia entera se exiliaría en Francia. Ella no regresó a España hasta 2005. Se estableció entonces en Gijón, donde es muy conocida y querida por su constante implicación en la defensa de los más débiles. «Es la lucha lo que me mantiene viva», reconocía ayer a EL COMERCIO.