El Comercio

«Las nuevas investigaciones sobre el cáncer apuntan a su origen en células madre»

Rubén Rodríguez, durante su ponencia en la Inmaculada.
Rubén Rodríguez, durante su ponencia en la Inmaculada. / AURELIO FLÓREZ
  • El biólogo Rubén Rodríguez asistió a la Semana de la Ciencia de la Inmaculada para hablar del actual paradigma de la enfermedad

Aunque resulte paradójico, «lo que nos creó ayer nos puede matar mañana». Las células madre, responsables en buena medida de la existencia de los organismos vivos, pueden ser las causantes de un tercio de las muertes humanas. Se subraya el 'puede' porque, aunque las investigaciones empiezan a apuntar a ello, esta teoría todavía se encuentra en desarrollo. «Los nuevos estudios sostienen la hipótesis de que el origen último de la formación y propagación del cáncer se encuentra en una célula madre», sostiene Rubén Rodríguez, biólogo asturiano que acudió ayer a la Semana de la Ciencia del Colegio de la Inmaculada para hablar sobre cáncer y las nuevas vías de investigación.

Pero, ¿qué supone el avance de estas hipótesis científicas? «De confirmarse, habría que cambiar el paradigma actual de tratamiento -afirma-, pues las células madre, ya sean sanas o cancerosas, son más resistentes a los fármacos convencionales». La quimioterapia actual ataca a las células jóvenes y, en muchas ocasiones, logran acabar con las afectadas por las mutaciones. Sin embargo, «en las madre la enfermedad puede quedar latente, lo que explicaría muchas recaídas cuando el cáncer ya se considera erradicado». Aunque el proceso para confirmar esta teoría todavía es largo, la investigación de nuevos fármacos en base a estos conocimientos mejoraría las expectativas vitales de los afectados, «incidiendo sobre la causa directa del problema».

Un tercio de las muertes

Mientras las investigaciones siguen su curso, juzga esencial que desde la población se potencien los tres tipos de prevenciones básicas. La primaria está enfocada a minimizar al máximo los agentes externos que pueden suponer un aumento en el riesgo de padecer cáncer. El tabaco y el alcohol, por ejemplo, son algunos de los grandes factores de riesgo «y acabar con ellos está en nuestra mano». La secundaria es el llamado cribado, esto es, el análisis periódico a pacientes sanos para tratar de encontrar la enfermedad lo más pronto posible. La terciaria ya abarca el tratamiento directo y el intento de erradicar las posibles recaídas.

Según indican las estadísticas, en los países desarrollados el 32,4% de las muertes se deben al cáncer. Los más comunes son el de mama y el de próstata, aunque su mortalidad baja. Por otro lado, las oportunidades de sobrevivir a una afección de pulmón o páncreas son las menores.