El Comercio

«Las cooperativas energéticas son alternativas reales»

Paco Ramos y Estefanía Puente, en un momento de la charla.
Paco Ramos y Estefanía Puente, en un momento de la charla. / PAÑEDA
  • Paco Ramos, portavoz de Ecologistas en Acción en Asturias, afirma que el bono social deja fuera «al 80% de los que realmente lo necesitan»

¿Es posible tener autonomía energética y vivir al margen de las grandes compañías suministradoras? Aunque parezca una utopía, en España hay ciudadanos que han decidido dar un paso al frente para gestionar sus propios recursos. «Las cooperativas son un ejemplo de alternativa real, eficiente, sostenible y limpia». Así lo asegura el portavoz de Ecologistas en Acción en Asturias, Paco Ramos, que predica con el ejemplo formando parte de Som Energía, con casi 30.000 socios y un motor verde cada vez más engrasado. «Durante el primer semestre los precios han salido mas bajos que en otras ocasiones, así que tenemos excedente y los propios socios hemos decidido reinvertirlo para proyectos de energía sostenible», explicó durante una charla sobre pobreza energética en el colegio Jovellanos.

Para paliar esta situación, desde la administración ofrecen un bono social que a ojos de Ramos resulta ineficiente. Esto se debe a que una de las condiciones para solicitarlo es tener contratados menos de 3.000 watios, a lo que se acogen muchos solicitantes y «deja fuera al 80% de la gente que realmente lo necesita»: familias en riesgo de exclusión, pensionistas, etcétera. Estefanía Puente, edil de Xixón Sí Puede, puso cifras a esta pobreza energética, «con muy poca visibilidad debido a la dificultad de cuantificar las muertes que causa al año».

Según estimaciones de la Asociación de Ciencias Ambientales, esta cifra podría superar las 7.000 personas, fruto de enfermedades cardiorespiratorias, incendios, etcétera. «Lamentamos que las administraciones actúen a golpe de desgracias, cuando disponen de todas las herramientas para evitar sucesos como el de la mujer fallecida en Reus», denunció. Actualmente, 7 millones de personas tienen problemas para afrontar los gastos de calefacción.