El Comercio

Los oricios doblegan al centollo

Pescadería de una cadena de supermercados asturiana, ayer, con el oricio doblando al centollo.
Pescadería de una cadena de supermercados asturiana, ayer, con el oricio doblando al centollo. / A. A.
  • El precio se consolida en las pescaderías por encima de los diez euros el kilogramo por segundo año consecutivo

Centollo francés, 4,95; oricios, 10,95. Estos son los precios que lucía ayer la pescadería de una cadena asturiana de supermercados y, según comentaba una de sus vendedoras, con visos de seguir así toda la temporada, sobre todo en lo relativo a los segundos. «La verdad, no creo que vayan a bajar», anotó. Casi mes y medio después del inicio de la venta del codiciado oriciu, éste se ha mantenido en sus trece y ha continuado en los mismos precios que registró la temporada pasada, cuando se produjo el 'salto' de los 8 ó 9 euros el kilo a los 11 actuales, algo impensable hace escaso tiempo.

El anuncio de la veda de la pesca en el litoral asturiano para los próximos dos años, publicado en el BOPA el 20 de septiembre, ha servido de 'recordatorio' de la cotización al alza del erizo de mar. «Yo lo veo más como una excusa. Las grandes cadenas se aprovechan de la 'psicosis' y esto arrastra a las pescaderías», señalaba ayer el presidente de la Cofradía del Oricio, con sede en Gijón, Alberto Fernández, quien recordaba que el grueso de la comercialización siempre ha procedido de Galicia.

El margen cada vez más estrecho entre el precio de las pescaderías y el de las sidrerías (que los mantienen en los 14 euros la docena) juega en favor de estas segundas, pues además, según recuerda Fernández, en las primeras el margen de error es mayor mientras en los restaurantes se sirven ya abiertos en la mayoría de los restaurantes. Pese a ser demasiado pronto, él los ha probado ya en las dos versiones y en ambos casos «estaban bastante buenos». La reunión de octubre de la cofradía, en Los Pomares, fue satisfactoria. Y él también los ha comprado de aceptable calidad.

«No los valorábamos»

Alberto Fernández considera hasta cierto punto razonable esta subida de precios. «Puede ser que hasta ahora no los valorásemos en su justa medida», anota. Recuerda en este sentido que en París o en Madrid hay lugares donde se venden por unidad «llegando a alcanzar los 3,95 euros». De ahí, apunta, «que algunos vengan a Asturias a ponerse las botas». Igual ocurre con la sidra, anota el entusiasta oriciero. «¿Cómo puede ser que la botella tenga el precio de una Coca-Cola?». Lo cierto es que en la pescadería del supermercado por el precio de una docena de oricios el cliente se puede llevar ahora dos centollos.

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