El Comercio

La EBHI celebra sus 25 años en un acto «concebido como homenaje a la plantilla»

  • Tendrá lugar el día 25 en El Musel con la duda sobre su continuidad como empresa pública planteada por Puertos del Estado

La terminal de graneles sólidos de El Musel (EBHI) celebrará el próximo viernes, día 25, su primer cuarto de siglo de vida con «un acto concebido como homenaje y reconocimiento a la plantilla», según la invitación cursada por el responsable de recursos humanos de la empresa, José Manuel Sariego. Será en el edificio de Servicios Múltiples de El Musel, actual sede de la Autoridad Portuaria de Gijón, con la intervención de la coral Aires de Candás.

En realidad, el 25 aniversario fue el pasado 16 de abril, día en el que comenzaron las descargas, en 1991, en los nuevos muelles del ingeniero Marcelino León, al amparo del dique Príncipe de Asturias. Hasta entonces, carbón y mineral de hierro eran descargados en el muelle de Alejandro Olano, popularmente conocido como Muelle de los Pórticos, precisamente por las máquinas especiales que allí se ubicaban para la descarga de graneles.

La entrada en servicio de los nuevos pórticos permitió trasladar los viejos al puerto de Tarragona e iniciar en Gijón una trayectoria con múltiples récords de actividad anual (casi 17 millones de toneladas en 2005), de plancha diaria, de calado y de dimensiones de los barcos, con más de trescientos metros de eslora en varios casos.

Con Carlos Zapico

La EBHI nació como empresa pública por falta de interés de la iniciativa privada, según recuerdan quienes vivieron aquel momento, con Carlos Zapico al frente de la entonces Junta de Obras del Puerto y José Borrel como ministro responsable del sector portuario. Vicente Álvarez Areces era alcalde de Gijón y Pedro de Silva, presidente del Principado.

Luego las cosas cambiaron y la oferta del 10% de las acciones de EBHI formó parte del reclamo para introducir a la iniciativa privada, a modo de satélite de la EBHI, en el concurso que acabó adjudicando a Oligsa la gestión del almacenamiento en Aboño de parte de la mercancía descargada en el muelle del ingeniero Marcelino León.

La experiencia no acabó bien o, al menos, no como se esperaba, porque la EBHI tuvo que absorber a Oligsa y pasar a autocartera ese paquete accionarial del 10%, cuando la crisis redujo considerablemente la actividad en la terminal y, consiguientemente, la necesidad de satélite de almacenamiento alguno.

Los 25 años de la EBHI llegan en un momento de incertidumbre sobre su estructura accionarial futura. Los borradores elaborados durante la presidencia portuaria de Rosa Aza para la enajenación de las acciones que proporcionan a la Autoridad Portuaria el control de la terminal quedaron archivados con el nombramiento del actual presidente, Laureano Lourido, ardiente defensor de mantener el carácter público de la EBHI. El argumento es que no sólo se trata de la puerta de entrada para las materias primas de un sector tan fundamental para la economía asturiana como el siderúrgico, sino de que por la terminal granelera pasan, además, cerca del 80% del total de mercancías que mueve El Musel.

El cambio de objetivo derivado del cambio en la presidencia iría a misa si no fuera porque el Consejo de Ministros ordenó la enajenación de esas acciones; porque El Musel es uno de los puertos más endeudados de España, y por lo tanto necesita hacer caja, y porque Puertos del Estado tiene intervenidas las cuentas de la Autoridad Portuaria de Gijón como peaje del crédito que le ha concedido para poder acabar las obras de ampliación.

Lourido y Llorca

La disparidad de criterios entre Lourido y José Llorca, actual presidente de Puertos del Estado, forma parte de un contencioso habitual y bien nutrido de asuntos que suele provocar inacción, pero la reciente negociación del Plan de Empresa de El Musel ha vuelto a alimentar la incertidumbre; eso sí, en diferido, ya que el acuerdo, según ha publicado ya EL COMERCIO, pasa por presentar un nuevo pliego de bases el próximo año para el concurso de venta.

Significativo también en el 25 aniversario de la EBHI es que redujo su capacidad de descarga por la avería de un pórtico que será sustituido por una grúa móvil.