El Comercio

Los parques, bajo la lupa vecinal

El parque ubicado junto a las piscinas de El Llano lleva meses cerrado por obras.
El parque ubicado junto a las piscinas de El Llano lleva meses cerrado por obras. / Daniel Mora.
  • En Moreda y Viesques piden más limpieza; en Cimavilla, sombra; en Pumarín y El Llano, más control, y en Nuevo Gijón y Jove, nuevos espacios

  • Las asociaciones señalan las carencias y defectos de varias zonas verdes y de juego

Juegos viejos y ajados, anclajes al descubierto por la falta de arena, suciedad, barrizales, pintadas... Hace unos meses EL COMERCIO mostraba en un reportaje fotográfico el mal estado que presentaban algunas zonas del parque de Isabel la Católica pero, según recalcan las asociaciones de vecinos, son varias las zonas verdes y de juegos en la ciudad a las que les hace falta algo más que una mano de pintura.

Uno de los casos más preocupantes, según critica el presidente de la asociación vecinal de Viesques, Iván Suárez, es el del parque fluvial. «La zona de juegos infantiles llega a ser peligrosa, pues al ser el suelo de arena, los anclajes de las atracciones quedan al descubierto y los pequeños pueden tropezar y golpearse. Llevamos tiempo insistiendo para que sustituyan la arena por un suelo blando como el que hay en otros parques de la ciudad», explica. Critica también el mal estado que presenta la explanada en la que «se supone que debería haber una gran fuente que en realidad nunca funcionó y solo hay suciedad y piedras rotas y sueltas. Da muy mala imagen», asevera. Y hay más. «El mobiliario parque de Mireia Asenjo, junto a colegio Begoña, no se renovó desde que se construyó, hace muchísimos años, y los juegos están decrépitos, además de saturados. Nuestra intención es que se renueve el mobiliario y se amplíe la zona de juegos, pues son cada vez más los pequeños que van allí a pasar un rato y no hay espacio para todos», explica Suárez. Una de las causas de que este parque esté tan saturado, agrega, es el hecho de que «el ubicado detrás del Supercor está tomado por los perros y muchos niños cogen miedo y no quieren ni acercarse. Por no hablar de la falta de higiene que supone que niños y canes compartan ese espacio», critica.

Más zonas de recreo

También se les quedó pequeña la zona de juegos del parque de Víctor Fernández a los vecinos de Nuevo Gijón. «Son muchos los niños que acuden y no hay juegos para todos, por eso llevamos tiempo reivindicando la creación de más espacios de recreo en el barrio», explica el presidente de la asociación de vecinos Santiago, Roberto Porras. Algún punto más de luz, agrega, tampoco estaría de más. Llama la atención sobre otro problema que afecta al parque infantil ubicado en la calle del Naranjo de Bulnes. «Los días de lluvia se forman charcos enormes de agua y son varios los padres que se quejan por esto», indica y aprovecha para recalcar, eso sí, que «no existe ninguna queja respecto a la limpieza y el mantenimiento de las zonas verdes del barrio, que suele estar muy bien atendido».

La limpieza tampoco es un problema en las zonas de Jove y La Calzada, como indican desde sus respectivas asociaciones vecinales Sonia Souto y Teresa Prada. «El más perjudicado, quizás, sea el parque del Lauredal, donde es habitual que aparezcan pintadas en las estatuas y monumentos y también hay alguna que otra farola en mal estado, pero el resto de parques están bastante bien», apunta Prada. Souto, por su parte, indica que el mayor problema se encuentra en el arenero del Lauredal. «El juego de poleas con el que los niños cargan y levantan arena suele estar siempre atascado. Ya limpiaron y cambiaron la cadena, pero al poco tiempo se vuelve a oxidar y atascar, así que no sé muy bien cuál podría ser la solución» explica, y se muestra optimista con la creación de un nuevo parque infantil en las proximidades del colegio Xove. «Hace mucha falta, pues no hay nada cerca y los niños suelen jugar en el lavadero», señala.

Usuarios incívicos

Tampoco tienen queja en cuanto a limpieza desde la asociación de vecinos Severo Ochoa de Pumarín. «No hay problemas con el mantenimiento, pero sí con la ausencia de una zona destinada a perros y debidamente delimitada en el parque de Severo Ochoa, algo que llevamos tiempo pidiendo desde la asociación», indica el presidente, Esteban Calleja. Reconoce que hubo alguna que otra queja de vecinos residentes en las inmediaciones de la plaza del Ingeniero Orueta, pero no guardan relación con el parque. «El problema es que, al parecer, un grupo de personas que suelen pasar el día allí utilizan los setos de la calle Ampurdán para hacer sus necesidades», explica. Señala también que «no estaría de más que se renovase el suelo del parque infantil de la calle Río Eo, demasiado sucio y estropeado».

En Cimavilla, por su parte, son estructuras protectoras de los rayos del sol en la temporada estival lo que echan de menos. «En los meses de verano aquello es un horno, no hay ni una sombra, por lo que los niños no pueden hacer uso del parque infantil ubicado en el cerro de Santa Catalina hasta última hora de la tarde. Llevamos mucho tiempo pidiendo que pongan algo, pero a día de hoy no hicieron caso», lamenta el presidente de la asociación de vecinos Gigia, Sergio Álvarez. Señala asimismo la «ausencia de atractivos, salvo el 'Elogio del Horizonte'» en el Cerro e indica que «estaría bien pensar en darle un uso mejor y más variado al que es el mayor espacio verde del centro de Gijón».

En El Llano tampoco los niños utilizaron el parque ubicado junto a las piscinas este verano, pero no por la falta de sombra, sino porque permanece cerrado desde que en primavera se iniciaron las obras para cambiar el suelo. «Quedaron paralizadas por problemas con la empresa y a día de hoy el espacio sigue cerrado», lamenta Carmen Duarte, presidenta de la asociación de vecinos Fumeru del barrio. Otra zona de esparcimiento infantil que suele dar problemas, sobre todo en días de lluvia, es la ubicada frente al centro comercial Los Fresnos. «Se forman auténticos barrizales. Además, los juegos están mal conservados y debido a que muchos padres ya no quieren que sus hijos acudan al de La Serena, está siempre abarrotado», indica.

Por último, en Moreda la indignación vecinal no tiene que ver con el mantenimiento de las zonas verdes o los juegos infantiles, sino con el del canal que discurre junto al parque. «El Ayuntamiento contrajo el compromiso de limpiar periódicamente los márgenes, pero en todo el verano no lo hicieron y el aspecto que tiene es horrible, da una imagen malísima», explica la vocal de la asociación de vecinos del barrio Teresa Escudero. Desde la entidad, agrega, llevan tiempo solicitando que se lleve a cabo «una limpieza selectiva de residuos sólidos, pues el canal es hogar de numerosas especies animales y vegetales y una pala acabaría con todo ello».

El Ayuntamiento escucha

Pese a la percepción de algunos vecinos, no todas sus quejas caen en saco roto, y el Consistorio acaba de sacar a concurso, por 217.000 euros, varios lotes para la adquisición de nuevas instalaciones deportivas y juegos infantiles y la mejora de otras existentes para parques como el de Mireia Asenjo, en Viesques. También se creará una zona de juegos en la avenida de Las Industrias, en La Calzada.