El Comercio

El TSJA rebaja a 17 años y medio la pena de prisión al condenado por el crimen de Nuevo Roces

  • La Sección Octava de la Audiencia Provincial le había impuesto una pena de 22 años de cárcel por asesinar a un hombre en Gijón en 2014

El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha rebajado de 22 a 17 años y medio de prisión la pena impuesta a M. A. D. L. por el asesinato, en septiembre de 2014, de Andrés Valdés Bermejo en una vivienda de Nuevo Roces, en Gijón, al retirar la agravante de ensañamiento. La Sala Civil y Penal del TSJA ha estimado parcialmente el recurso presentado por la representación legal del acusado, quien había sido condenado por la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias a 22 años de prisión por asesinato cualificado por ensañamiento y alevosía, tras un veredicto de un jurado en este sentido.

La sentencia del TSJA admite la retirada del ensañamiento, por lo que se modifica la condena a 17 años y 6 meses de prisión por un delito de asesinato con alevosía. El TSJA ha dictado la nueva sentencia tras la vista de apelación celebrada el pasado martes en la sede del Alto Tribunal.

El crimen ocurrió el 21 de septiembre de 2014, cuando el condenado acudió a la vivienda de la víctima, que tenía 41 años, con un cuchillo de grandes dimensiones. La víctima le había recriminado que no hubiera hecho entrega a un tercero de 195 gramos de heroína y que se hubiera quedado con el dinero, por lo que, según el apartado de los hechos probados de la sentencia, el condenado acudió a la vivienda con la intención de matarle.

La víctima, sin posibilidad de defenderse, recibió numerosas puñaladas. El cadáver de la víctima, que fue encontrado dos días después, presentaba 28 heridas.

No obstante, la Sala del TSJA señala que los hechos declarados por el jurado "no contienen la base fáctica precisa para apreciar la existencia de los requisitos legales del ensañamiento". Recuerda al respecto la jurisprudencia del Tribunal Supremo al respecto, en concreto una sentencia de enero de 2010 sobre una muerte causada por reiterados golpes con una navaja.

Dicha sentencia decía que "no se describe en el hecho probado más que la muerte por medio de reiteración de golpes, sin expresar dato alguno que permita inferir que se causaron con la deliberada intención de aumentar el sufrimiento de la víctima. En definitiva, la muerta era el objetivo único del acusado y esa finalidad fue la que presidió la sucesión de navajazos".

El TSJA añade que "toda sentencia es un acto decisional, que, además de racional y equitativamente justo, debe ser socialmente aceptable". El problema, admite, se plantea con aquellas figuras penales, como el ensañamiento, que tienen un significado coloquial o popular diferente del legal o técnico-jurídico. "Acaso muchos ciudadanos se pregunten si con veintiocho puñaladas y golpes añadidos no hay ensañamiento, cuántas puñaladas y golpes serán requeridos para que lo haya. Este es un problema del principio de legalidad, básico del Derecho Penal", indica el fallo del TSJA, que mantiene las indemnizaciones por más de 100.000 eurospara la familia de la víctima.