El Comercio

«Cualquier discapacitado puede alcanzar sus sueños»

Alberto Suárez Laso, con alumnos del colegio de Castiello.
Alberto Suárez Laso, con alumnos del colegio de Castiello. / A. FLÓREZ
  • El atleta paralímpico Alberto Suárez Laso anima a los alumnos del colegio de Castiello a luchar por sus metas

Si un campeón olímpico encarna el esfuerzo y la dedicación, más aún lo hace un deportista paralímpico. Como Alberto Suárez Laso, que consiguió la medalla de plata en maratón en los juegos olímpicos de Río de Janeiro. El atleta riosano contó ayer sus experiencias a una treintena de alumnos del colegio de Educación Especial de Castiello. Relató detalles de su trayectoria deportiva, con el logro de la medalla de oro en Londres, en 2012, como uno de los momentos más importantes. «Les explicó cómo es una villa olímpica y les motivó mucho porque les dijo que cualquier persona con discapacidad puede alcanzar sus sueños», indicó María Berguño, profesora del centro.

Los alumnos, encantados con la visita, lanzaron una batería de preguntas al atleta. Incluso le hicieron una entrevista para la revista escolar, que se publicará en el siguiente número. Una de las inquietudes de los escolares de 12 a 21 años que asistieron a la charla fue conocer el sistema que utiliza Suárez Laso para guiarse en las carreras, ya que padece una lesión ocular que reduce su visión. El deportista explicó que es muy difícil encontrar un guía para participar en las competiciones porque aquellos que hacen buenas marcas corren ellos mismos como deportistas. Dado que suele quedar entre los primeros clasificados, lo que emplea el asturiano para orientarse son las luces del coche de seguridad que encabeza la carrera. En los entrenamientos, su preparador físico va en bicicleta.

La visita de Suárez Laso se enmarca dentro de un proyecto que los alumnos desarrollan a lo largo del primer trimestre del curso, centrado en los juegos olímpicos. «Les enseñamos los diferentes deportes que forman parte de las pruebas y las diferencias con los paralímpicos», apuntó Berguño. Por este motivo, la charla terminó con una carrera de relevos y el atleta fue el encargado de entregar las medallas. Todo ello bajo la supervisión de 'Bombón', el gorila que se ha convertido en la mascota olímpica del centro.