El Comercio

Fallece a los 91 años Gonzalo González Barrio, fundador de la fábrica de conservas La Polar

Juan Gonzalo González Barrio.
Juan Gonzalo González Barrio. / E. C.
  • Con fama de riguroso y ordenado, se inició en los negocios de la mano de su padre, propietario de un negocio de coloniales en el barrio de Laviada

Juan Gonzalo González Barrio, socio fundador de Fabricantes Asturianos de Conservas, S. A., empresa que produce y comercializa la marca La Polar, falleció ayer en su casa de Gijón, a los 91 años, tras una vida dedicada al trabajo y la familia, que se caracterizó por el rigor y la seriedad.

Gonzalo González Barrio se inició en el mundo de los negocios de la mano de su padre, Ventura González, propietario de un almacén de coloniales en el barrio de Laviada. Su entrada en el sector de las conservas de pescado se produjo en el año 1969, cuando varios industriales de ese sector se unieron en torno a una nueva empresa, Fabricantes Asturianos de Conservas, S. A. para potenciar una marca, La Polar, que ya venía funcionando en Luanco bajo la dirección de uno de los asociados.

Gonzalo González Barrio no había tenido intereses hasta entonces en el sector conservero, pero pertenecía a una familia que sí tenía y sigue teniendo experiencia en el mismo. Un hermano, Julio, fallecido el pasado 7 de abril, estaba ya al frente de las conservas Costera y La Gloria, y el apellido Barrio está detrás también de la marca Agromar.

Hombre con fama de recto y muy ordenado, Juan Gonzalo González Barrio contribuyó con su atenta supervisión a la consolidación y progreso de una empresa que supo superar el golpe que supuso el fallecimiento de uno de sus máximos responsables, Alfredo Liñero.

La Polar, con el ahora fallecido al frente, se hizo paso en un mercado muy diverso y con dura competencia apostando por un producto de alta calidad que tiene al bonito del norte como máximo estandarte.

A trabajar, en bicicleta

Hasta los 80 años de edad, el popular empresario siguió siendo habitual en la fábrica de sus desvelos, a la que llegaba a menudo sobre su bicicleta, ya que el ejercicio fue siempre una de sus principales aficiones. Pero Gonzalo González Barrio supo también propiciar un relevo generacional que tiene en su hijo homónimo y en varios de sus nietos garantía de continuidad. De ellos partieron algunas iniciativas innovadoras, como la comercialización de algas, pero sin abandonar el principio de priorizar la calidad sobre la cantidad ni renunciar a la elaboración artesanal.

La muerte sorprendió a Gonzalo González en su casa de la gijonesa calle de Luanco. Tal vez por los referidos recorridos en bicicleta que prodigó mientras pudo, tal vez por los cursos de gimnasia de mantenimiento para mayores que frecuentó en el pabellón de deportes de Pumarín, a pesar de sus 91 años apenas sufría más trastorno que algunos problemas de movilidad y, aunque últimamente se ayudaba de una silla de ruedas para poder salir, hasta no hace mucho se le podía ver paseando por la Acerona. El domingo pudo ver el partido del Sporting por televisión y cenó con normalidad, pero ayer al amanecer fue encontrado sin vida por sus familiares.

Funeral hoy en Ceares

Los restos mortales de Gonzalo González Barrio recibirán hoy sepultura en el cementerio municipal de Ceares tras el funeral por su eterno descanso que será oficiado, a las cinco de la tarde, en la iglesia parroquial de La Resurrección, en la calle de Infiesto.

Sus familiares más directos -tres hijos (un varón y dos mujeres), cuatro nietos y nueve bisnietos- recibieron ayer innumerables muestras de pésame en el Tanatorio Gijón-Cabueñes, hasta donde se desplazaron a tal fin numerosos gijoneses.