El Comercio

Usuarios de ALSA, en la estación de autobuses de Gijón.
Usuarios de ALSA, en la estación de autobuses de Gijón. / P. UCHA

El transporte de pasajeros pide un mayor control sobre los viajes compartidos

  • ALSA y Radio Taxi Villa de Jovellanos reconocen que servicios como Uber y BlaBlaCar les restan viajeros entre Gijón, Oviedo y Madrid

Las empresas de transporte de viajeros por carretera y las cooperativas de taxi «comienzan a notar la incidencia de la mal llamada economía colaborativa». La merma de usuarios la perciben tanto en los servicios de largo recorrido -sobre todo, en los trayectos que unen Asturias con Madrid- como en los metropolitanos. En este último caso, la mayor pérdida de usuarios se detecta en los viajes entre Gijón y Oviedo. La Corporación Asturiana de Transporte (CAR), ALSA y la cooperativa Radio Taxi Villa de Jovellanos hacen referencia a las plataformas digitales que facilitan los desplazamientos compartidos, como Uber y BlaBlaCar.

Ante este competencia que ellos consideran desleal, estos colectivos piden «un mayor control fiscalizador por parte de la Administración hacia este tipo de servicios». Así lo recoge el informe prediagnóstico del Plan Integral de Movilidad Sostenible y Segura (PIMSS) de Gijón. «Las nuevas tecnologías pueden resultar un recurso útil para facilitar la generación de negocio», reconoce la cooperativa de taxi. No obstante, subraya que «debería ser el propio sector (y no terceros) quien administrara y supervisara la funcionalidad de las aplicaciones para la contratación 'on line' del servicio de taxi. Asimismo, reconocen que plataformas como las citadas «suponen una seria amenaza a la ya de por sí cuestionable rentabilidad de la explotación».

Carencias de la estación

Uber es una página web y aplicación móvil que pone en contacto a personas que necesitan un medio de transporte con conductores particulares, registrados en su servicio, que ofrecen trasladar a viajeros en sus vehículos. Está orientado a desplazamientos dentro de una misma ciudad. Por su parte, BlaBlaCar funciona de manera similar, aunque está más dirigido a que los usuarios compartan gastos en viajes largos.

Dentro de las principales demandas de las empresas de transporte de viajeros, también destacan las deficiencias de la estación de autobuses. «Pese a su céntrica ubicación, no es imagen para una ciudad como Gijón. Se trata de un apeadero al aire libre carente de las prestaciones y servicios conexos que los operadores y usuarios demandan en una infraestructura de transporte de estas características», aseguran. En su opinión, «falta voluntad política para resolver este punto negro en la movilidad interurbana de Gijón», tal y como recoge el prediagnóstico del Plan de Movilidad.

ALSA reclama la mejora de este y otros espacios de transporte público «sin grandes actuaciones ni macroproyectos», pero hace hincapié en la necesidad de dotarlo de mayor funcionalidad para los viajeros. La velocidad comercial del autobús -a la que contribuyen la priorización semafórica y las plataformas reservadas, entre otros sistemas- también debería potenciarse para que este medio resulte más atractivo que el transporte particular.

Implantar el carril bus

Así, la implantación del carril bus es una alternativa que pone sobre la mesa la Corporación Asturiana de Transporte, que aglutina a la mayoría de las empresas de traslado de viajeros por carretera de la región. La priorización en intersecciones, las áreas de estacionamiento para autobuses y autocares, la mejora en la intermodalidad y los sistemas de información en paradas son otras de las reivindicaciones planteadas.

Por su parte, Radio Taxi Villa de Jovellanos alerta de la excesiva oferta de este servicio que hay en Gijón. Una situación que se ve agravada por la «escasa sensibilidad del Ayuntamiento» hacia el sector. Pone como ejemplo, las numerosas dificultades con las que se encuentra para disponer de «una parada habilitada en las escasas zonas de actividad de la ciudad, como El Musel». Una medida necesaria para el colectivo cuando llegan grandes cruceros al puerto. Estas restricciones limitan la funcionalidad del taxi «al no poder ejercer como servicio puerta a puerta, lo cual supone un agravio comparativo» respecto al autobús. A juicio de esta cooperativa, además, es necesario impulsar acciones promocionales para promover el uso del transporte público.