El Comercio

«Buena ruta, Chinorris»

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Participantes en la comitiva motera en honor a José Luis Heres, a su salida desde la playa de El Arbeyal. / FOTOS: DAMIÁN ARIENZA

  • Cientos de moteros circulan entre El Arbeyal y Cabueñes en homenaje a José Julio Heres

  • El féretro del fallecido en la 'Y' estuvo cubierto durante el funeral en el tanatorio con una banderola que rezaba 'Guardarraíles asesinos'

Imponente despedida de la familia motera a 'El Chino'. Cientos de amigos de José Julio Heres Menéndez se reunieron ayer para darle el último adiós al «apasionado del motor y de la seguridad» que el domingo falleció en un accidente de moto en la autopista 'Y' cuando regresaba de participar en Oviedo en un homenaje a las víctimas de los accidentes de tráfico. Le tenía el destino preparado un zarpazo que ha dejado sumido en el dolor a toda la comunidad motorista, a su esposa, María Luisa Solar -quien continúa ingresada por las graves lesiones sufridas en el mismo siniestro-, a sus dos hijos, Silvia e Iván, y a todos los que tuvieron la suerte de cruzarse en su camino.

«Siempre estaba ahí para todo el mundo, siempre dispuesto a arrimar el hombro para lo que fuese, era muy buena persona y se hacía querer», lamentaban sus compañeros del club Asturfenix. Precisamente el vicepresidente del colectivo, Ramses, pronunció unas emotivas palabras tras el funeral que se celebró en el tanatorio de Cabueñes: «'El Chino' siempre estará entre nosotros, ahora hay un fénix que nos protege y nos guiará. Murió como hubiera querido, con su moto y con su mujer».

También su hermano, Adolfo, bombero jubilado y apasionado de las motos, pero de las clásicas, agradeció públicamente el cariño y las muestras de afecto que en los últimos días ha recibido toda la familia, en especial su viuda, Marisa, quien se recupera de las heridas, aunque la más difícil de superar será la del vacío que deja José Julio, jubilado de Arcelor de 65 años, quien había hecho de las dos ruedas su forma de vida.

Más de trescientos motoristas le rindieron homenaje con una emotiva comitiva que partió desde la playa del Arbeyal y cruzó todo Gijón hasta llegar al tanatorio. «Es lo menos que podemos hacer por él y es el tributo que todo motero querría tener en su despedida», resumía uno de sus muchos compañeros, algunos llegados incluso de fuera de Asturias.

Sobre el féretro, un bandera de Asturias, una camiseta y una gorra de su apreciado club y una banderola en la que rezaba 'Guardarraíles asesinos'. 'El Chino' perdió la vida tras impactar contra un quitamiedos poco antes de la bifurcación a Avilés. La petición generalizada para que sean retirados de las carreteras españolas se unía a otro deseo de todos los presentes: «Buena ruta, Chinorris».