El Comercio

Pablo Alvargonzález, graduado en Derecho con una media de 9,81, con la banda roja de la carrera.
Pablo Alvargonzález, graduado en Derecho con una media de 9,81, con la banda roja de la carrera. / E. C.

«El éxito llega con una vida equilibrada, no con catorce horas de estudio al día»

  • El graduado en Derecho Pablo Alvargonzález gana el premio al Mejor Expediente Universitario con 32 matrículas y cuatro sobresalientes

En Brujas (Bélgica), donde reside ahora, Pablo Alvargonzález recibió ayer multitud de llamadas y mensajes de Whatsapp de felicitación. La Universidad de Oviedo hizo público que él es el ganador del Premio al Mejor Expediente Académico de la institución académica asturiana del curso 2015-2016, dotado con 6.000 euros y financiado por Liberbank. Gijonés, de 22 años, finalizó la carrera con 32 matrículas y cuatro sobresalientes. Esta brillantísima trayectoria sitúa su nota media en un 9,81, pero su perfil dista mucho de la figura del empollón.

«Viendo a juristas, abogados y buenos profesionales que han llegado lejos, estoy convencido de que el éxito llega con una vida equilibrada. No te puedes obsesionar con nada». En su caso, cree que ésta es también la clave de sus logros. «Claro que hay que dedicar horas de estudio, pero también hay que cultivar aficiones, salir con los amigos el fin de semana, viajar, hacer deporte, aprender idiomas... Se trata de buscar el equilibrio, no de dedicar catorce horas de estudio todos los días. Porque si no uno se vuelve loco. Nadie puede hacer eso».

Alumno en Primaria de los colegios Cabueñes y Jovellanos y, después, del Instituto Jovellanos, donde cursó el Bachillerato Internacional, Pablo había escogido la modalidad de Ciencias. «Lo hice casi por inercia, porque me gustaban y se me daban bien». Pero su participación en el programa de debate 'Modelo de Parlamento Europeo' (que permite a los jóvenes investigar en diferentes temas, presentar propuestas y llegar a ser parlamentarios por unos días a escala nacional y europea) le hizo que cambiara de parecer. «Asistí a dos sesiones en España y otra en Macedonia. Coincidí con gente brillantísima de toda Europa en debates sobre cuestiones jurídicas y políticas y empecé a pensar en estudiar Derecho». Se cumplía así uno de los pronósticos que el catedrático de Filosofía Vidal Peña le había hecho a su padre, David Alvargonzález, profesor de Filosofía en la Universidad, cuando Pablo era pequeño: «Este niño es de Letras y acabará haciendo Letras».

Londres, París, Cambridge

Aquel interés sobre los debates y sobre los órganos de decisión internacionales no le ha abandonado nunca. Ya en la facultad, contactó con la asociación del proyecto Ovimun, que recrea una simulación de las Naciones Unidas en Asturias, y en aquella recreación asegura haber aprendido muchísimo: «A hablar en público, a convivir, a negociar...». Ahora mismo cursa el máster en Derecho de la Unión Europea del College of Europe, en Brujas, gracias a una beca de la Obra Social La Caixa.

Hasta llegar aquí, ha vivido muchas experiencias enriquecedoras gracias a la beca que le concedió la Fundación María Cristina Masaveu Peterson durante tres cursos seguidos (segundo, tercero y cuarto de carrera) por sus méritos. «Es una beca generosísima porque se adapta a lo que quieres hacer». Así, en el verano de 2014 hizo el curso de Derecho de la UE en la London School of Economics; en 2015, estudió francés dos meses en París y en este 2015 ha estudiado Derecho Inglés en la Universidad de Cambridge. «Para mí, ha sido una maravilla y siempre que puedo, les manifiesto mi agradecimiento».

«Curiosidad» por su futuro

Sobre su futuro, aún no ha tomado una decisión. «Yo mismo tengo curiosidad por saber qué voy a hacer», dice, consciente en todo caso de que tiene posibilidades y puertas abiertas en España y en Bélgica. El próximo viernes recogerá su premio (al que se une el de mejor graduado en Derecho) y por el que ha tenido que renunciar, por incompatibilidad, al 'Miguel Traviesas' que le iba a conceder también la facultad. Ejemplo de superación, Pablo cree que «es importante encontrar lo que te apasiona, porque así puedes dedicarle todo el tiempo que quieras, sin dolor, contribuir a prestar un servicio y recibir de la sociedad un retorno».