El Comercio

El Ayuntamiento de Gijón actuará para frenar el deterioro de la Quinta Velázquez-Duro

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Edificio principal catalogado de la finca de Cefontes (Cabueñes) de los Lantero, en estado ruinoso. / CITOULA

  • Encarga un informe al Colegio de Arquitectos para determinar qué obras son necesarias en la vivienda catalogada de la familia Lantero

El Ayuntamiento está resuelto a actuar subsidiariamente para frenar el deterioro de la Quinta Velázquez-Duro, una de las mejoras fincas de la zona rural de Gijón que se desmorona por la desatención y abandono de los propietarios de la heredad, la familia Lantero Benedito. El gobierno local ha encargado al Colegio de Arquitectos de Asturias la elaboración de un informe sobre las obras que deben ejecutarse para evitar la actual degradación y poder licitar el proyecto y dirección de obra si finalmente no las asumen los dueños de la finca La Castañal.

Los hermanos propietarios ya han sido multados en repetidas ocasiones por el incumplimiento de las ordenes dictadas desde el servicio de disciplina urbanística para que realicen las obras de conservación y reparación que deberían haber acometido. Esta situación ha colmado la paciencia del Ayuntamiento y le ha llevado a buscar una solución a través de la un proyecto de ejecución subsidiaria. El último recurso con el que cuenta la Administración local cuando los propietarios persisten en el incumplimiento de sus deberes de mantenimiento y se llega, como en este caso al peligro de ruina. El Ayuntamiento intervendrá en la heredad y luego pasará la factura con el gasto de las obras realizadas a los propietarios incumplidores. Estos acaban de perder en primera instancia un contencioso contra el Ayuntamiento por las multas coercitivas de 600 euros impuestas a cada uno de los hermanos.

Visita a la heredad

Técnicos municipales encabezados por Javier Hernández Cabezudo, acompañados de personal del Colegio de Arquitectos, estuvieron ayer en la finca para comprobar el mal estado de conservación del inmueble principal y de los jardines catalogados. Con la información recabada sobre el terreno el órgano colegial realizará un dictamen con la hoja de ruta y la estimación de los costes para subsanar la vivienda catalogada y su entorno verde de un valor biológico singular pero que lleva más de 20 años sin poda ni mantenimiento alguno.

Como telón de fondo del deterioro de este terreno enclavado en Cefontes (Cabueñes) de 14.105 metros cuadrados de superficie, está el enfrentamiento de José María Lantero con sus siete hermanos desde 1998, año en el que murió su madre, dejándoles una herencia envenenada. Desde entonces, pleitean por la finca registrada como La Castañal desde 1861 y adquirida en 1893 por Antonio Velázquez-Duro, primer marqués de La Felguera, bisabuelo de los actuales propietarios.

José María vive encima de las antiguas caballerizas. Su hermana Isabel reside en la antigua casa de caseros.