El Comercio

Ingresa en Villabona el acusado de agredir a su pareja con un martillo y un punzón

  • El individuo, de 63 años, permaneció trece días ingresado en Psiquiatría de Jove y ayer pasó a disposición del juzgado de Violencia sobre la Mujer

Prisión provisional, comunicada y sin fianza por un intento de homicidio. La magistrada titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer, Estrella González Maroño, dictó ayer un auto de ingreso en la cárcel de Villabona, a petición de la fiscalía y de la acusación particular, para el hombre de 63 años detenido por pegar con un martillo y un punzón a su compañera sentimental, de 65. Los hechos ocurrieron hace dos semanas en la vivienda familiar de la calle de Luis Braille, en El Natahoyo, si bien el acusado permaneció ingresado en el área de Psiquiatría del Hospital de Jove hasta anteayer, lo que retrasó su puesta a disposición judicial.

Orden de protección

La medida cautelar de alejamiento hacia la víctima que se le había impuesto durante su estancia en el centro sanitario fue convertida ayer en una orden de protección por dictamen de la magistrada en acuerdo con el Ministerio Fiscal.

La denunciante relató ante la jueza de Violencia de Género cómo ocurrió la agresión que la obligó a permanecer varios días ingresada en el mismo hospital en el que se encontraba su supuesto maltratador. Ocurrió el viernes 11 de noviembre poco después de las 3 de la tarde. Su compañero había vuelto a casa pocas horas antes de otro ingreso en el área de Psiquiatría. En un momento dado, cuando ella se encontraba acostada en su habitación, su compañero la atacó con un martillo y con un punzón en la cabeza y en el cuello. Consiguió zafarse del ataque y salir a la escalera pidiendo ayuda. Fueron sus vecinos los que alertaron a las fuerzas de seguridad.

Discurso incoherente

Los agentes detuvieron al hombre, que no ofreció resistencia, aunque mantenía un discurso incoherente, balbuceante y no respondía a las preguntas de los policías. Durante la inspección ocular, localizaron dentro de un cajón un martillo de cabeza redondeada y un punzón metálico con restos de sangre, armas presuntamente utilizadas en la agresión. El individuo carece de antecedentes y tampoco constaban denuncias previas por violencia de género.