El Comercio

Marrero, en el Ateneo.
Marrero, en el Ateneo. / CITOULA

«Vivir en la pobreza genera baja autoestima y eso repercute en el resultado escolar»

  • El profesor y candidato de Podemos al Parlamento canario Manuel Marrero pide paralizar las grandes obras no urgentes en favor de mayor inversión social

En sus más de 37 años dedicados a la docencia como maestro de Primaria y profesor de Secundaria, Manuel Marrero ha tenido oportunidad de conocer muy de cerca la situación en la que viven sus estudiantes. Suya fue la decisión de crear en plena crisis económica un comedor escolar en el IES Tacoronte-Óscar Domínguez, de Santa Cruz de Tenerife, del que era director. «Fue una apuesta de centro porque cada vez más se notaban las carencias». Así nació «un equipamiento con cien plazas cuando es muy poco frecuente que los institutos dispongan de este servicio». Ésa es una de sus experiencias personales, como también la de detraer partidas concedidas al centro para poder ayudar a los más necesitados en la compra de material escolar, «porque teniendo gratuidad en los libros de texto, no podían adquirir el resto». Son vivencias que el docente -número 3 en la lista de Podemos al Parlamento canario en 2015- desgranó ayer en la charla que impartió en el Ateneo Obrero, dentro del ciclo de conferencias organizado por el Grupo Eleuterio Quintanilla para reflexionar sobre la pobreza.

«Estoy en permanente contacto con las personas que atienden los comedores sociales, y organizaciones como Cáritas advierten de que cada vez son más las familias que les piden ayuda cuando antes vivían más o menos desahogadas. Son casos en los que ningún miembro trabaja, o no pueden afrontar la hipoteca o no pueden permitirse comer un par de días a la semana carne o pescado. Hay quien no se lo cree, pero porque no lo ha vivido». Esta situación, alertó, «genera baja autoestima. Se entra en esa espiral de depreciación, del 'no valgo', 'soy un excluido' y eso repercute en los resultados escolares». Firme defensor de la labor que hacen los servicios sociales municipales, se mostró partidario de dictar «una moratoria de grandes infraestructuras no urgentes para dedicar la cuantía a los más desfavorecidos».