El Comercio

Afronta un año de cárcel por tirar de la silla de ruedas a su pareja en Cimavilla

  • Le acusan también de derramarle el contenido de una botella de sidra en la cabeza. El fiscal pide cuatro años de alejamiento

El juzgado de lo Penal número 2 acoge el lunes el juicio a un individuo acusado de maltratar a su pareja en la plaza de Jovellanos, en Cimavilla, en marzo de 2015. La fiscalía la acusa de arrojarle por la cabeza el contenido de una botella de sidra y tirarla de la silla de ruedas.

El procesado afronta una condena de un año de prisión, además de la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante tres años y prohibición de aproximarse a la víctima, su domicilio o lugar de trabajo a menos de 300 metros durante cuatro años.

En concepto de responsabilidad civil, el representante del ministerio público solicita para el procesado el pago de una indemnización a la perjudicada de 400 euros por las lesiones provocadas y de otros 3.600 euros por las secuelas que sufrió a consecuencia de la caía. Solicita también que abone a la Fundación Hospital de Jove 340 euros pro los gastos derivados de la atención médica. Está acusado de un delito de lesiones en el ámbito familiar.

Según queda recogido en el escrito de calificación de la fiscalía, cuando ambos se encontraban en un establecimiento hostelero de la plaza de Jovellanos, «y por causas no declaradas, aprovechándose de que la mujer utilizaba una silla de ruedas para poder desplazarse, le derramó el contenido de una botella de sidra por la cabeza y comenzó a zarandear la silla de ruedas en la que estaba sentada».

A continuación, «empujó la silla, lo que provocó que la mujer cayera al suelo, provocándole lesiones de las que tardó en curar diez días». Sufrió heridas cortantes y en la actualidad presenta tres cicatrices como secuelas, tal y como se refleja en el informe del médico forense que evaluó su estado de salud.

En la vía pública

El violento episodio que será juzgado el lunes tuvo lugar poco antes de las siete de la tarde del 8 de marzo de 2015, en plena vía pública, en la plaza de Jovellanos, muy frecuentada a esas horas. Numerosos testigos presenciaron la agresión sufrida por la mujer, quien tuvo que ser trasladada al Hospital de Jove debido a las heridas que sufrió al caerse desde la silla de ruedas y cortarse con los cristales rotos que había en el suelo.