El Comercio

«Desprendernos de la EBHI sería una muy mala opción»

En primera fila, por la izquierda, José Luis Barettino, director de la Autoridad Portuaria; Laureano Lourido, presidente del Puerto; José Ángel de Martino Tenas, exgerente de la EBHI; y Carlos Zapico, expresidente de la Junta de Obras del Puerto, durante el acto de celebración del 25 aniversario de la EBHI.
En primera fila, por la izquierda, José Luis Barettino, director de la Autoridad Portuaria; Laureano Lourido, presidente del Puerto; José Ángel de Martino Tenas, exgerente de la EBHI; y Carlos Zapico, expresidente de la Junta de Obras del Puerto, durante el acto de celebración del 25 aniversario de la EBHI. / joaquín pañeda
  • El presidente del Puerto, Laureano Lourido, respalda a la terminal de graneles en la celebración de las bodas de plata, que congregó a empleados y clientes

La celebración de las bodas de plata de «la niña bonita de El Musel» fue un espaldarazo público al deseo de su continuidad. «Desprendernos de la EBHI sería una muy mala opción», dijo Laureano Lourido, presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, ante un abarrotado auditorio y para despejar dudas, si es que las había, sobre su opinión acerca de una posible venta del accionariado de la European Bulk Handling Installation (EBHI). «No se enajenarán las acciones del Puerto, como se ha llegado a decir, porque aún de ser así, solo se cubriría el 5% de los resultados de la Autoridad Portuaria», añadió.

Lo que sí pidió a los trabajadores fue «duplicar la ilusión. En momentos difíciles no puede uno parar a lamerse sus propias heridas, hay que seguir adelante», apuntó, para añadir que «el mayor enemigo de la EBHI puede ser la propia EBHI; la importancia de la naturaleza es siempre muy relativa».

La Autoridad Portuaria cedió ayer sus instalaciones para la conmemoración de los 25 años de la creación de la terminal de graneles sólidos, que ocupa en la actualidad una superficie similar a «40 veces El Molinón», señaló el director Pepe del Arco. Este extremo fue puntualizado por el propio Lourido, que añadió «o como 35 veces el Tartiere».

El tono distendido de la celebración se mezcló con la nostalgia de muchos de los trabajadores jubilados ya hace años y que no quisieron faltar a la cita. «Tenemos un equipo profesional fabuloso y comprometido sin el cual no habríamos podido llegar hasta aquí y qué mejor que los 25 años, una razón bonita, para hacer un balance y mirar atrás y a nuestros inicios», apuntó Pepe del Arco durante su intervención, en la que no dudó en asegurar que la EBHI «ha aportado mucho valor al Puerto», al que agradeció que hubiesen dejado «gratis» las instalaciones para la festividad.

Unas doscientas personas participaron en el encuentro. No solo empleados o exempleados, también clientes de la terminal de graneles sólidos y representantes de la Autoridad Portuaria. No faltó al evento Carlos Zapico, presidente de la Junta de Obras del Puerto en el momento en el que se puso en marcha la EBHI, aquel 16 de abril de 1991, en los muelles del ingeniero Marcelino León, en el dique Príncipe de Asturias.

320 millones de toneladas

Cumplió su primer cuarto de siglo de vida con 320 millones de toneladas movidas, cifra de descarga diaria homologable con las mejores instalaciones especializadas del mundo y una viabilidad garantizada por las previsiones de su principal cliente, Arcelor Mittal. Las decisiones políticas (la composición accionarial y los planes energéticos) y una técnica (la sustitución de un pórtico de descarga siniestrado por una grúa automóvil de menor capacidad) serán determinantes para su futuro. Pero ayer la incertidumbre dejó paso a la camaradería y a los reencuentros de los primeros estibadores que volvieron a El Musel y compartieron vivencias con las nuevas generaciones de un oficio de gran arraigo en la ciudad.