El Comercio

Antonio Corripio, en su despacho en el Grupo.
Antonio Corripio, en su despacho en el Grupo. / DAMIÁN ARIENZA

Antonio Corripio: «Los efectos de nuestra gestión se verán al final de 2017»

  • El presidente del Grupo Covadonga dará cuenta mañana en asamblea sobre los gastos de 2015 y del estado de asuntos como el del Pabellón Verde

En la pared situada justo frente a su mesa se despliega un mural con los puntos del programa con el fue elegido presidente del Grupo Covadonga en marzo. La intención es ir marcando en él cada compromiso cumplido y tener también presentes los que sigan pendientes. Por el momento, Antonio Corripio señala que estos meses han servido «para aterrizar y conocer las instalaciones» y empezar a dar los primeros pasos en cuestiones relacionadas con la transparencia -lista de espera de socios, de taquillas...-, una mejor gestión de las contrataciones, la implantación de procesos abiertos de selección de personal, un mayor uso de las nuevas tecnologías para evitar problemas como las colas para la inscripción en los cursillos o la creación de nuevos equipos como el de baloncesto femenino. Mañana, en una asamblea extraordinaria, deberá dar cuenta de la situación económica de la entidad y del estado de asuntos como las deficiencias del Pabellón Verde o la adquisición de terrenos en el Chas. Lo hará, asegura, intentando huir de frentismos y defendiendo un mensaje «de unión».

Ejercicios con pérdidas

Una situación «heredada», en un año «excepcional»

Corripio trasladará a los socios los resultados de la auditoría realizada sobre las cuentas de los últimos ejercicios, que «lo único que refleja es un cambio de criterios contables» que se traduce en que tanto en 2014 como en 2015 la sociedad cerró el año con déficit. «Suponen unas pérdidas mínimas, aunque queremos dejar bien claro que en ningún momento cuestionamos ni el trabajo ni la honorabilidad de la anterior junta directiva, cuya labor ponemos en valor, con sus aciertos y sus errores». Con respecto a la previsión de pérdidas del año en curso, 179.836 euros, señala que también es «en cierta medida una situación heredada» por cuestiones como los contratos con proveedores que no finalizan hasta el 31 de diciembre. Para el nuevo ejercicio prevé que se asuman de forma directa servicios que ahora están subcontratados, lo que por ejemplo permitirá ahorrar el gasto que supone un IVA no deducible. Añade que ya se empiezan a notar los beneficios de crear una plataforma de compras y de sacar todos los contratos a concurso. Menciona un ejemplo real en el que «un mismo proveedor» que antes había sido contratado de forma directa, le cobra ahora al Grupo un 30% menos por el mismo servicio, por el proceso de concurrencia abierta que tuvo que pasar.

Corripio destaca por otra parte que 2016 «ha sido un año excepcional» en el que se tuvieron que asumir gastos muy importantes arrastrados del pasado o por la apertura de la nueva sede. En las pérdidas, por ejemplo, influye el pago de una multa a la Seguridad Social por los años en que una monitora estuvo trabajando sin el correspondiente contrato -la empleada no recibió indemnización alguna-. «Donde podremos dar cuenta de nuestra gestión será al final de 2017».

Fusión con el Centro Asturiano

Acuerdo con los abogados para rebajar la minuta

«Cuando se hablaba de la fusión, muchos decían que tendría consecuencias catastróficas para las cuentas. Pero hemos integrado la contabilidad sin subir cuotas y sin ningún tipo de derrama». El presidente del Grupo Covadonga se muestra satisfecho por el cierre de un proceso con «demasiada litigiosidad» y por la «alta ocupación» que tienen las instalaciones de Mareo, donde ya se trabaja en nuevas ofertas como un circuito para pruebas de 'storm race' -carreras con obstáculos- o actividades de 'crossfit'. Añade que el edificio de Begoña ofrece «muchas posibilidades» para la organización de exposiciones, charlas y encuentros.

Corripio Recuerda que los 200.000 euros dedicados tanto a inversión como a reparaciones en la antigua sede del Centro «es un esfuerzo que no tendremos que repetir en el futuro». Sobre otros costes de la fusión, destaca que los 200.000 euros que se preveían por plusvalías se quedaron en la mitad porque el Centro Asturiano ya había desembolsado 100.000 euros y que se ha alcanzado un acuerdo con el bufete de Alvargonzález para rebajar de 325.000 a 215.000 euros sus honorarios por los servicios prestados al Centro en los últimos litigios.

Terrenos del Chas

«Ampliar el club hacia ahí es un anhelo del socio»

Los terrenos del Chas están en el punto de mira de la nueva directiva del Grupo, que considera que «ampliar el club hacia ese espacio de desarrollo natural es un anhelo del socio y será lo que nos permita un importante proyecto de crecimiento para muchos años». Pero para adentrarse en una operación tan ambiciosa y «presentar en la próxima asamblea un proyecto económico, deportivo y social que puedan aprobar nuestros socios», necesitan «la máxima seguridad jurídica, urbanística y de todo tipo» sobre la situación de estas parcelas. Actualmente la dirección del Grupo está a la espera de que Ganax y el Chas les presenten información detallada sobre los deslindes, la situación concursal, etcétera. «Nuestra mayor preocupación es saber exactamente qué vamos a comprar», para evitar que se repitan situaciones como la de la finca Torriente, un espacio «goloso y cercano» pero cuya situación urbanística está siendo un quebradero de cabeza para la entidad. La adquisición de los terrenos del Hípico podría hacerse «por fases» -primero el suelo de Ganax y luego el resto-, aunque la aspiración es hacerse con los 70.000 metros cuadrados en su totalidad.

Pabellón Verde

«Queremos poner en valor el spa, con más actividades»

En lo que respecta al estado del Pabellón Verde -ahora Pabellón Sur-, recuerda que un 40% de las deficiencias detectadas en la obra original no se solucionaron durante los trabajos de reparación, y que incluso siguen existiendo algunos problemas estructurales. El informe pericial que detalla estos defectos lleva pocos días sobre la mesa de la junta directiva, por lo que «no hemos podido incluir en el presupuesto las provisiones que tendremos que hacer para repararlos». Sobre el spa, recuerda que por la inejecución de esas reformas «nos encontramos con una demanda de un millón de euros, 750.000 por las inversiones realizadas y 250.000 por el lucro cesante al no poder abrirlo». Finalmente se acordó pagar a la concesionaria 300.000 euros por la rescisión del contrato, de los que 100.000 estarán un año retenidos «por si hubiera reclamación». Afirma estar satisfecho con la demanda que está teniendo, con 200 abonados. El año que viene se incrementarán sus actividades con cursos de matronatación (madres con bebés) y personas mayores o con discapacidad.