El Comercio

El colegio Laviada solicita alimentos y ropa para ayudar a alumnos con escasos recursos

  • Quince familias han indicado a la plantilla del centro que tienen dificultades para hacer frente a gastos básicos tras pagar el alquiler y la luz

El miércoles pasado, día 23, las familias del colegio Laviada, de Educación Infantil y Primaria, recibieron un correo electrónico en el que su director, Pedro Lanza, les pedía colaboración para ayudar a otras, también con hijos en el centro, que se encuentran en «una situación económica muy desfavorable y que afecta directamente a sus hijos». Entre los artículos que necesitan, citaba, «ropa de abrigo y chándales para niños y niñas»; «champú, gel, cepillos y pasta de dientes»; «leche, aceite, galletas tipo María, todo tipo de legumbres, latas de conservas, arroz y pasta, cacao soluble, latas de tomate y también verduras».

Es el segundo año que el colegio pone en marcha esta iniciativa, con la única salvedad de que el año pasado se comunicó con los padres y tutores mediante una carta. Previamente, en cursos anteriores y como otros muchos centros de Gijón, colaboraba con la Cocina Económica haciendo donaciones. Sin embargo, en 2015, se decantó por que la ayuda fuera directa a los padres del Laviada con necesidades acuciantes. «Son alrededor de quince familias que, en su contacto con el servicio de Orientación, la Jefatura de Estudios, la Secretaría y la trabajadora social han comentado sus dificultades para llegar a fin de mes y afrontar gastos básicos», apunta Pedro Lanza. Los perfiles son muy diversos. En unos casos, son familias extranjeras; en otros, madres solas con estudios básicos que tienen uno o dos hijos a su cargo sin ningún tipo de respaldo económico o parejas en las que se han quedado en paro los dos y subsisten con la ayuda de 400 euros. «Después de pagar el alquiler, que les puede suponer unos 200 o 300 euros, y la luz, no tienen recursos para comer», afirma la secretaria del colegio, Susana Hevia, ratificando así las palabras del director. «Solemos enterarnos de casualidad -añade-. Porque en el colegio hay muchas actividades gratuitas, pero otras que son de pago y se piden 2,5 euros, tres, para costear el autobús, por ejemplo. Y es entonces a raíz de esas autorizaciones y las conversaciones con los tutores cuando salen a flote los problemas económicos familiares».

Dentro de esas quince familias, hay quienes tienen becas comedor y otros que no, porque, por sus dificultades con el idioma o la tramitación, no accedieron a ellas. Desde el centro también se apunta que el Ayuntamiento no les ha comunicado nada sobre la apertura del comedor escolar en Navidad, por lo que ven aún más necesaria esta campaña.

Entrega a partir de hoy

Las familias interesadas en colaborar podrán hacerlo a partir de hoy, lunes, día 28, con la entrega de donativos en Secretaría. El centro dispone de un cuarto para almacenarlos y el reparto se hace discretamente. Se suele citar a los padres a una hora en la que los niños están en clase y el resto de las familias no están esperando a recogerlos para que puedan recoger lo que necesitan y meterlo en carros de la compra. La idea es que los artículos puedan ir distribuyéndose a lo largo del año (como ya se ha hecho) en función de las necesidades familiares, que no siempre son iguales.