El Comercio

Marta Rodil, la semana pasada, en su despacho de trabajo en la Acerona.
Marta Rodil, la semana pasada, en su despacho de trabajo en la Acerona. / DANIEL MORA

«Entro en Cajastur centrada en los proyectos de interés social»

  • «He sido nombrada por una mayoría del Pleno. Soy independiente y agradezco que nadie haya cuestionado mi capacidad profesional»

  • Marta Rodil Abogada de CSI y representante del Ayuntamiento en la Fundación Cajastur

La abogada Marta Rodil acaba de ser nombrada representante del Ayuntamiento de Gijón en la Fundación Cajastur -entidad que se creó en 2014 como consecuencia de la Ley de Cajas de Ahorros de 2013-, con el apoyo de los grupos de Foro y Xixón Sí Puede. Asesora de la sección sindical de CSI y con más de 20 años de ejercicio profesional, por sus manos han pasado algunos de los pleitos laboralistas más sonados de los últimos años en Asturias como la victoria de la plantilla de Tenneco en los tribunales contra el desmantelamiento de la fábrica de Gijón. También ha llevado los casos de las regulaciones de empleo (ERES) de Soft Computing en Mieres, Liberbank o la empresa mixta Sedes.

¿No ve contradicciones en que vaya a sentarse en la Fundación Cajastur la misma persona que tumbó el ERE de Liberbank?

Son dos cosas diferentes. La defensa de los derechos laborales de los trabajadores de un banco y el ejercicio de actividades de la Fundación, que son actividades que consisten en proyectos que redundan en el interés general.

Me refiero a que algún patrono quizás la puede ver como un raposo metido en el gallinero por su beligerancia con los efectos del proceso que llevó a la transformación de Cajastur en banco.

Yo defiendo los derechos laborales de los trabajadores con el mismo empeño sea cual sea la empresa para la que presten servicios, pero no estoy en las concentraciones con las pancartas. Mi función en la Fundación va a ser otra, centrada en los proyectos de interés social y también en los de interés general para los asturianos.

Entonces, ¿no va a ser usted el azote del Patronato?

Espero que no. No tengo experiencia previa en este tipo de cargos representativos, pero entiendo que entro en un Patronato con ideas plurales donde yo puedo aportar mi granito de arena y mi visión particular. La verdad es que entro a desempeñar este cargo no remunerado con mucha ilusión.

¿Qué tipo de vinculación laboral mantiene con CSI?

Trabajamos para el sindicato un total de cuatro abogados y un graduado social y todos estamos a contrato parcial. CSI valora mucho la independencia y no te piden exclusividad, ya que todos sus asesores legales coincide, como en mi caso, que tenemos despachos particulares. -¿Cómo ha vivido la polémica que ha envuelto a su nombramiento?

Me sorprendió un poco, pero agradezco que en ningún momento se me haya cuestionado a mí como profesional ni mi capacidad para cumplir las funciones del cargo. Creo que aquí el debate político va por otros derroteros. En el Ayuntamiento me conocen sobradamente todos los grupos políticos porque he llevado durante estos años pleitos de todo tipo.

Pero a nadie se le escapa que fue designada gracias a los votos de Foro y Xixón Sí Puede.

Fue por una mayoría del Pleno. Uno de los requisitos para optar a este cargo era ser independiente y yo lo soy. No tengo ninguna afiliación política. Pertenezco a la sociedad civil.

Un hito en su trayectoria profesional fue la reapertura de la fabrica gijonesa de Tenneco. ¿Qué recuerda de ese pleito?

Me vienen a la cabeza mucha responsabilidad, mucho trabajo y mucha alegría por el resultado final cuando los tribunales nos dieron la razón y se pudo dar marcha atrás a la decisión de desmantelar la fábrica. Hicimos mucha piña con las familias de los trabajadores

También fue importante su intervención en Sedes.

Ahí se aplicó un ERE y sacamos en los tribunales la nulidad y la readmisión de 38 trabajadores. Y es el día de hoy que siguen trabajando todos y haciendo, incluso, nuevas contrataciones.