El Comercio

El pollito Pepe revoluciona el 'cole'

vídeo

Alumnos del colegio Asturias con los animales nacidos en el centro educativo. / Á. S. C.

  • Quince ejemplares de pita pinta nacen en el colegio Asturias tras veintiún días de cuidados por parte de los alumnos de tres años

No hay alumno en el colegio Asturias que no conozca a los quince pollitos que el pasado jueves nacieron en una de las clases de tres años. La noticia corrió como la pólvora por los pasillos del centro educativo y todos los escolares quisieron conocer, de primera mano, a los nuevos inquilinos de la escuela.

Mucha emoción se respira, desde entonces, entre los alumnos, pero sobre todo entre los niños y niñas de tres años, pues ha sido en su clase donde se ha desarrollado el proyecto para conocer el desarrollo de la vida de estos animales y por el que finalmente han nacido los ejemplares de pita pinta. «El pollito Pepe, que es muy conocido entre los alumnos, nos deja cada semana una carta relacionada con su manera de vivir y un día nos mandó unos huevos que se habían quedado sin madre y teníamos que cuidarlos», explica la profesora encargada del proyecto, Ana García. A partir de entonces, comenzaron las atenciones para que nacieran los máximos pollitos posibles. Había que calentarlos con la incubadora, cambiar el agua, dar la vuelta a los huevos... Cuidados llevados a cabo cada día por una clase diferente y los fines de semana, que duró el proceso, por las profesoras. «Según iban pasando los días, los niños estaban más impacientes, pues querían conocer cuanto antes a sus nuevos amigos», detalla Ana. Los huevos han estado muy bien atendidos, durante el proceso, ya que a la hora de entrada al colegio y a la hora de la salida, los alumnos y las profesoras hemos estado pendientes. Fue a primera hora, de la mañana del miércoles cuando nació el primer pollito y el resto el jueves. «Al conocer el nacimiento hubo una revolución en el colegio. Todos nos pusimos muy contentos. La emoción se respiraba en el ambiente», detalla la profesora.

Y ahora toca cuidar a estos ejemplares de pita pinta, que se quedarán en el colegio hasta las vacaciones de Navidad. Tan solo uno de ellos ha nacido con pintas negras. «Les llama mucho la atención a los más pequeños, ya que el pollito con manchas, es muy simpático», bromea Ana.

Juan y Olaya, dos de los alumnos de cinco años, están encantados al dar de comer a las pequeñas aves. Por su parte, Iván y María les acarician y los cogen con mucho cariño. «Estamos muy contentos con estos pollitos. Son muy bonitos y nos hacen cosquillas cuando los ponemos en la mano», dice Juan, mientras saca a uno de los ejemplares de su caja.

Incubadora y calentador

El nacimiento que dejó el pollito Pepe que ha sido posible, gracias a la colaboración de la Asociación de Criadores de Pita Pinta Asturiana, ya que han sido los que han donado los huevos, además de dejar al centro la incubadora y el calentador. «Para los alumnos ha sido una experiencia increíble, ya que han aprendido el desarrollo de la vida de estos animales. Están muy motivados y creo que eso es lo que cuenta». El objetivo del proyecto sin duda se ha cumplido: que los más pequeños aprendan de una manera atractiva. «Un nacimiento que estoy segura que nunca se les va a olvidar».