El Comercio

El tenor Joaquín Pixán.
El tenor Joaquín Pixán. / PALOMA UCHA

«Gran parte de mi reconocimiento se lo debo a la canción asturiana»

  • Joaquín Pixán, Tenor

  • «Disfruto cuando llevo parte de esta región a otros lugares», dice el músico, que desde el viernes impartirá un curso de tonada en Gijón

Joaquín Pixán se ha convertido por méritos propios en uno de los músicos asturianos más reconocidos. Tenor por vocación -«la voz, en mi caso, hizo de una forma natural la elección»-, estrenará en breve su último trabajo junto al poeta Antonio Gamoneda, en el que se rescata el cancionero popular asturiano bajo un ambicioso prisma personal. De catedrales a teatros, su trayectoria le ha llevado por medio mundo dando a conocer la tonada, la zarzuela o la ópera. Desde esta semana, acercará además sus conocimientos sobre repertorio y novedades técnicas a los participantes en el curso de 'Tonada y canción asturiana' que -organizado por el Ateneo Jovellanos con la colaboración de EL COMERCIO y la Fundación Cajastur Liberbank- arranca este jueves, día 1, en Gijón.

-Su último trabajo junto a Gamoneda está a punto de ver la luz...

-La edición definitiva de la obra, un libro-disco con dos cedés y 120 páginas, saldrá al mercado a mitad de diciembre y esperamos la respuesta del público.

-¿Cuál es el concepto que subyace sobre 'Un cancionero asturiano para el siglo XXI'?

-Se trata de un estudio basado en el rico patrimonio etnográfico que tiene Asturias con su cancionero. A partir de ahí, Antonio Gamoneda y yo hemos elaborado alternativas que no olvidan -más bien al contrario, porque lo tenemos muy presente- el quehacer de tantas individualidades y colectivos que han venido trabajando en este campo durante mucho tiempo y siguen hoy, quizá más que nunca, ofreciendo al público muestras de lo que es nuestra tradición oral. Podríamos resumirlo en que es un canto, partiendo de un texto muy cuidado, que no olvida su procedencia y que aspira a cotas artísticamente más ambiciosas.

-Ángel González, Cabanillas, Rosalía de Castro... ¿ya le ha cogido la medida a trabajar con los versos de los grandes maestros?

-Solo he hecho músicas para los poemas de Ángel González y de Gamoneda; los demás trabajos discográficos son de otros compositores de gran prestigio y reconocimiento, con obra ya compuesta y en muchos casos por encargo para diversos proyectos discográficos míos. Mi faceta como autor de música para textos, en forma de canción, es una dimensión que me interesa mucho, aunque he de reconocer que de forma autodidacta.

-También se le ha visto últimamente por la capital haciendo gala de una misa con gaita. ¿Qué tal la experiencia?

-No es algo nuevo. En todo caso, un cambio de escenario porque he tenido otras actuaciones con este mismo contenido en Asturias. Recuerdo con especial emoción la realizada en la catedral de Oviedo con los hermanos Tejedor, hace unos dos años, más allá de la grabación discográfica que hicimos de la misa con gaita con Hevia y el grupo vocal Lo Nueso de Cangas del Narcea, que también nos acompañó en la actuación en la catedral.

Embajador por vocación

-Usted eligió el teatro lírico cuando la juventud de su época abrazaba el rock y otras músicas populares. ¿Cómo fue esto?

-Pues reconozco que nunca he tenido ocasión de contestar a una pregunta como ésta; ni siquiera yo mismo me la hice en su día. Quiero pensar que la voz, en mi caso, hizo de una forma natural la elección.

-A día de hoy, ¿se siente un embajador de las raíces asturianas cada vez que presenta su repertorio fuera de las fronteras del Principado? ¿Hay interés por ellas?

-Siempre disfruto mucho cuando llevo parte de Asturias a otros lugares y realmente es difícil que no incluya en mis conciertos una parte muy significativa dedicada a la música asturiana. Desde luego, debo estar agradecido a ella, ya que una gran parte del reconocimiento que pudiera tener se lo debo a la canción asturiana. No solamente hay interés por ellas, yo diría, además, que son muy valoradas por el público en todas partes.

Interesado en la docencia

-¿Qué salud le ve a la canción asturiana? ¿Hay relevo generacional?

-Sin duda, hay un interés creciente y eso se lo debemos también a los medios de comunicación que crean expectativas al difundir las actuaciones que hay en todo el Principado.

-Precisamente para ilustrar a este relevo (o a los aficionados de toda la vida) impartirá desde el viernes un curso para 20 personas en Gijón. ¿Le atrae la docencia?

-El curso tendrá lugar en el Ateneo Jovellanos, patrocinado por el Ayuntamiento de Gijón y con la colaboración de EL COMERCIO y la Fundación Liberbank. Se trata de un curso de interpretación de canción asturiana que impartiré del 1 al 10 de diciembre con mis colaboradores Óscar Fernández (gaitero) y Patxi Aizpiri (pianista). No me he dedicado plenamente a la docencia, aunque siempre me ha interesado, pero la he compaginado con la actividad principal que ha sido cantar y desarrollar proyectos en el campo de la música, como este último con el poeta Antonio Gamoneda en el que ofrecemos nuevos textos y nuevas músicas para un tiempo nuevo.