El Comercio

Un joven mata a su madre en su casa de Gijón y se entrega a la Policía

Vivienda de la parroquia gijonesa de Monteana donde tuvo lugar el parricidio.
Vivienda de la parroquia gijonesa de Monteana donde tuvo lugar el parricidio. / P. CITOULA
  • Iván G. F., de 34 años, confesó haber acabado con la vida de M. M. F., que presuntamante murió por asfixia

Consternación en Monteana. Un vecino de la parroquia de 34 años se entregó ayer en la Comisaría para confesar que había matado a su madre, una mujer de 56 años a la que supuestamente asfixió en la casa familiar. El detenido, Iván G. F., fue llevado al área de Psiquiatría del Hospital de Jove, donde permanece ingresado.

La Guardia Civil se hizo cargo de las investigaciones, ya que el crimen ocurrió en su demarcación. Fue el propio acusado el que a media mañana se personó en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de El Natahoyo. Confesaba que había asesinado a su madre y que el cadáver se encontraba en la vivienda, ubicada justo en frente del bar Cañaveral.

La Policía alertó a la Benemérita para que acudiese al lugar a comprobar si su versión se ajustaba a la realidad. Las peores sospechas se cumplieron cuando los agentes pudieron acceder al interior de la casa y se encontraron con los restos mortales de M. M. F. El crimen se produjo varias horas antes y ni el marido de la fallecida ni sus otras dos hijas se enteraron de la fatalidad hasta que se lo comunicó la Guardia Civil. Hasta el lugar se trasladaron los efectivos de la Brigada de la Judicial de la Benemérita, así como los encargados de realizar la inspección ocular con el objetivo de recopilar pruebas e indicios que ayuden a reconstruir el violento episodio que ha dejado consternada no solo a su familia, sino también a los vecinos. El cuñado de la víctima es muy conocido en Monteana por haber desempeñado las labores de alcalde pedáneo durante varios años.

Autopsia

Una vez que la autoridad judicial permitió el levantamiento del cadáver, los restos mortales de M. M. F. fueron llevados al Instituto de Medicina de Legal de Oviedo, donde está previsto que a lo largo de la jornada de hoy los médicos forenses le practiquen la autopsia para determinar las causas que provocaron el deceso. Las primeras investigaciones apuntan a que la mujer podría haber fallecido por asfixia.

El juzgado que realiza las funciones de guardia en Gijón se ha hecho cargo de la instrucción del parricidio. El arrestado pasará a disposición del juez una vez que los facultativos médicos que lo están atendiendo determinen que está capacitado para prestar declaración.

El entorno de la víctima y del agresor «está hundido». El marido de la fallecida y padre del presunto atacante es cliente habitual del bar Cañaveral, ubicado justo en frente de la casa. Los vecinos de la parroquia no conocieron hasta horas después del crimen la desgracia que había acabado con la vida de la mujer de 56 años. «Vimos movimientos raros al mediodía de gente a la que no conocíamos y mucho movimiento de coches, pero hasta por la tarde no nos enteramos de que la había matado... Es una desgracia», lamentaban los vecinos. El autor confeso, Iván, tenía problemas psiquiátricos desde hacía tiempo.

La de ayer es la segunda muerte violenta en Gijón en lo que va de año después de que en febrero apareciese muerta Silvia Hernández Álvarez, de 34 años, cuyo cadáver fue encontrado en casa de su pareja sentimental en el barrio de Roces. El individuo cumple prisión preventiva en Villabona desde el crimen.