El Comercio

«Marial estaría muy orgullosa»

Por la izquierda, de arriba a abajo, Chema Castiello, Juana Lobo, Montserrat López (concejala de Educación), Casimiro Rodríguez, María Dolores Fernández, Jonás Díaz, Sheila Acebes, Carla Álvarez y Pedro Antonio Escalante, ayer, durante la entrega de diplomas.
Por la izquierda, de arriba a abajo, Chema Castiello, Juana Lobo, Montserrat López (concejala de Educación), Casimiro Rodríguez, María Dolores Fernández, Jonás Díaz, Sheila Acebes, Carla Álvarez y Pedro Antonio Escalante, ayer, durante la entrega de diplomas. / PALOMA UCHA
  • El jurado destaca su divulgación del espíritu crítico y fomento de la cultura en los primeros galardones tras la muerte de la catedrática

  • El Grupo Eleuterio Quintanilla y el colegio Asturias, premios María Elvira Muñiz

«La maestra de maestros estaría muy orgullosa. Dedicó su vida a la docencia, a transmitir su pasión por la lectura y a la investigación y, aunque nunca quiso protagonismo, hoy en este acto, está más presente que nunca». La concesión de los premios al fomento de la lectura que llevan el nombre de María Elvira Muñiz -Marial-, la catedrática de Literatura fallecida hace un mes y medio a los 93 años, tuvo en esta séptima edición un significado aún más especial y emotivo por su reciente muerte. «Nos queda su inmenso legado», aseveró Montserrat López, concejala de Educación y Cultura.

El grupo de trabajo Eleuterio Quintanilla, del Ateneo Obrero, y el colegio público Asturias, fueron este año los premiados por su difusión del libro y la lectura y su trabajo en la divulgación del pensamiento crítico.

Casimiro Rodríguez, portavoz del grupo Eleuterio Quintanilla, defendió durante su intervención «las escuelas y la red pública de bibliotecas como instrumento de construcción de las personas y de la sociedad» y puso en valor la necesidad de «una atención integradora». «El grupo nació hace más de 20 años en La Calzada con el propósito de dar respuesta a un desafío profesional: la llegada a los centros educativos de la ciudad de jóvenes inmigrantes a los que deseábamos ofrecer una acogida y enseñanza adecuadas a sus necesidades como primer paso de un proceso de integración basado en una educación intercultural y antirracista, en el que todas las instituciones y la sociedad en general deberían implicarse», señaló.

El portavoz del colectivo quiso dedicar el galardón a «cuatro compañeros fallecidos: Rosalía Pérez, María Viejo, José Luis Testa y José Ángel Álvarez Cienfuegos» y también «a la bibliotecaria de La Camocha que nos animó a presentarnos a estos premios».

Durante el acto, que tuvo lugar en el Centro de Cultura Antiguo Instituto, recogieron también sus distinciones los representantes de la comunidad educativa del colegio público Asturias: Pedro Antonio Escalante Fernández (5º de Primaria), Carla Álvarez Sánchez (3º de Primaria), Sheila Acebes Fernández (2º de Primeria) y Jonás Díaz García (Infantil). La directora del centro, María Dolores Fernández Sánchez,explicó el proyecto, 'Don Quijote de Gijón', el trabajo que les hizo ganadores y con el que los profesores intentan que «los niños se vicien en la lectura», un extremo que parecen haber conseguido a la vista de los muchos alumnos que acuden durante los recreos «al carrito de la compra que hay en el patio del colegio lleno de libros a disposición de todos los niños que los quieran coger».

La tarea educativa sobre Quijote sirvió para rememorar el cuarto centenario de la muerte de Cervantes ambientando al hidalgo de La Mancha en diferentes enclaves gijoneses, como el Elogio o el Muelle. «Marial estaría muy orgullosa», valoró el jurado.