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«He matado a mi madre. No podía dormir, bajé al piso de abajo y la asfixié»

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Al fondo, la vivienda de la parroquia gijonesa de Monteana donde tuvo lugar el parricidio. / P. Citoula

  • Iván G. F., de 32 años, acabó este martes con la vida de la mujer, Milagros Fresno, de 56 años, en su domicilio familiar de Monteana. Después fue a la Comisaría de Policía y confesó el crimen | Pasará mañana a disposición del juez

El hombre de 32 años que ayer se entregó a la Policía Nacional tras haber matado a su madre en el domicilio familiar, ubicado en la parroquia de Monteana, pasará mañana a disposición judicial, según han informado fuentes de la Guardia Civil.

«He matado a mi madre. He venido dando un paseo para que me diese el aire». Iván G. F., de 32 años, se personó ayer con ese macabro relato en el puesto de control de la Comisaría. Supuestamente asfixió a la mujer, Milagros Fresno, de 56 años, en su casa familiar de Monteana. Lo hizo con una aparente tranquilidad y dando pormenores de cómo había cometido el crimen: «No podía dormir, bajé al piso de abajo y la asfixié». Luego se vistió y abandonó la vivienda para, según su versión, caminar desde su parroquia hasta El Natahoyo.

No dio cuenta del móvil del crimen, porque según él, no hubo causa alguna, más allá del transtorno psicoafectivo que supuestamente padece y para el que no se medica. «No tengo afectos», aseveró.

La Guardia Civil se hizo cargo de las investigaciones, ya que el crimen ocurrió en su demarcación. Fue el propio acusado el que a media mañana se personó en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de El Natahoyo. Confesaba que había asesinado a su madre y que el cadáver se encontraba en la vivienda, ubicada justo en frente del bar Cañaveral.

La Policía alertó a la Benemérita para que acudiese al lugar a comprobar si su versión se ajustaba a la realidad. Las peores sospechas se cumplieron cuando los agentes pudieron acceder al interior de la casa y se encontraron con los restos mortales de M. M. F. El crimen se produjo varias horas antes y ni el marido de la fallecida ni sus otras dos hijas se enteraron de la fatalidad hasta que se lo comunicó la Guardia Civil. Hasta el lugar se trasladaron los efectivos de la Brigada de la Judicial de la Benemérita, así como los encargados de realizar la inspección ocular con el objetivo de recopilar pruebas e indicios que ayuden a reconstruir el violento episodio que ha dejado consternada no solo a su familia, sino también a los vecinos. El cuñado de la víctima es muy conocido en Monteana por haber desempeñado las labores de alcalde pedáneo durante varios años.

Autopsia

Una vez que la autoridad judicial permitió el levantamiento del cadáver, los restos mortales de M. M. F. fueron llevados al Instituto de Medicina de Legal de Oviedo, donde está previsto que a lo largo de la jornada de hoy los médicos forenses le practiquen la autopsia para determinar las causas que provocaron el deceso. Las primeras investigaciones apuntan a que la mujer podría haber fallecido por asfixia.

El juzgado que realiza las funciones de guardia en Gijón se ha hecho cargo de la instrucción del parricidio. El arrestado pasará a disposición del juez una vez que los facultativos médicos que lo están atendiendo determinen que está capacitado para prestar declaración.

El entorno de la víctima y del agresor «está hundido». El marido de la fallecida y padre del presunto atacante es cliente habitual del bar Cañaveral, ubicado justo en frente de la casa. Los vecinos de la parroquia no conocieron hasta horas después del crimen la desgracia que había acabado con la vida de la mujer de 56 años. «Vimos movimientos raros al mediodía de gente a la que no conocíamos y mucho movimiento de coches, pero hasta por la tarde no nos enteramos de que la había matado... Es una desgracia», lamentaban los vecinos. El autor confeso, Iván, tenía problemas psiquiátricos desde hacía tiempo.

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