El Comercio

La lección comienza en las calles

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Varios niños disfrutan de la actuación de teatro y música de Factoría Norte en la plaza Mayor. / AURELIO FLÓREZ

  • 400 escolares poblaron la plaza Mayor en el Día de la Ciudad Educadora

  • La jornada, celebrada de forma simultánea en 480 localidades, contó con el teatro de Factoría Norte y la narración de cuentos de Paco Abril

Gigantes, buzos, algas y música. Poco más necesitaron los 400 niños aglutinados frente al Ayuntamiento durante la mañana de ayer para celebrar por todo lo alto el Día Internacional de la Ciudad Educadora. Esta jornada está dedicada a los mecanismos de aprendizaje que menos atención tienen: los que aporta el entorno fuera de los muros de las clases. «Hay que democratizar los espacios de la ciudad para fomentar el espíritu crítico de los niños a través de la cultura, el deporte o la movilidad», explicó Luis Rojo en referencia al manifiesto suscrito por las 480 ciudades de todo el mundo adscritas como educadoras.

Una muestra de este aprendizaje interactivo se vivió con la presencia de siete centros educativos -Montiana, Los Campos, San Lorenzo, Santo Ángel, Castiello y Santa Olaya- en la plaza Mayor, dejando durante unas horas los libros y la lección del día para asistir a un espectáculo lleno de colores, música y teatro. 'Serenes', de la compañía Factoría Norte, llevó a la multitud de niños de un lado para otro al son de las melodías subacuáticas y las pompas de jabón. «¿Cómo se puede vivir debajo del agua?» o «¿puedo medir como tú cuando sea mayor?» fueron algunas de las preguntas formuladas a los improvisados profesores provenientes de las profundidades marinas.

A renglón seguido, Paco Abril cogió el testigo de sirenas y marineros para ejercer de narrador ante los escolares. «De todos aprendemos en la ciudad educadora. Aprendemos de los que limpian las calles todas las mañanas, de los niños y niñas que juegan con nosotros y que nos enseñan el valor de crecer en igualdad», declaró el animador infantil frente al Consistorio.

Entre Abril y los estudiantes corearon algunas de las características que debería asumir como propia una ciudad educativa: «cautivadora, creadora, enriquecedora, fascinadora o conversadora». Varios atributos que trató de transmitir a su animoso público con un cuento sobre tres gallinas y un espejo malvado.

Un portal accesible

Para poner en común a instituciones, asociaciones, colegios y recursos, desde el Ayuntamiento se quiso hacer hincapié en una nueva herramienta que se está desarrollando «desde hace meses» para gestionar los recursos educativos de la ciudad. «La idea es crear un portal virtual en el que se reflejen las propuestas de todo tipo de colectivos y hacerlas fácilmente accesibles a cualquiera», explicó Ana Montserrat López, concejala de Educación y Cultura. Así se favorecería el trabajo en red de todos los agentes del municipio y de las ciudades aledañas, uno de los principios suscritos por la ciudad en el manifiesto. «La educación es el motor para que una sociedad se desarrolle en igualdad y permita así convivir plenamente con nuestras diferencias», declara este escrito. La ciudad, por tanto, asumió su responsabilidad como primera escuela en una jornada en la que las aulas, al menos durante un día, se llevaron a la calle.